«No tengo con quien hablar», señala un mensaje puesto en internet en enero de 2005 cuando Abdulmutallab estudiaba en una escuela británica en Togo. «No tengo a quien pedirle consejos, nadie que me apoye y me siento deprimido y solitario. No sé qué hacer, y pienso que esta soledad me lleva a otros problemas».
Abdulmutallab es hijo de un prominente banquero nigeriano, Alhaji Umaru Mutallab, quien hace unos meses se retiró como presidente del directorio de First Bank de Nigeria y forma parte de las juntas directivas de varias firmas en ese país africano.
«Los mensajes (en internet) a menudo tratan del amor y el matrimonio, los planes de estudiar en universidades y los conflictos internos como musulmán devoto entre el liberalismo y el extremismo», señaló el diario.
Los mensajes describen su experiencia en una escuela privada en Togo, donde muchos de sus compañeros de clase eran expatriados británicos y estudiantes de África occidental, y hacen referencias a visitas a Londres, Estados Unidos, Egipto, Yemen y otros países.
«Farouk1986» ponderó la presentación de solicitudes en universidades estadounidenses y británicas y el conjunto de los mensajes «demuestran una percepción aguda de las costumbres occidentales y una mentalidad cosmopolita adecuada a la crianza privilegiada de Abdulmutallab como hijo de un acaudalado banquero nigeriano», dice el diario.
En Facebook, la página de Abdulmutallab muestra una foto del joven sonriente, con dos amigos, y se indica que tiene 287 «amigos» cibernautas.
Según un mensaje enviado por «Farouk1986» desde Togo el joven se sentía aislado porque había pocos musulmanes allí, según el Post.
«Soy activo, socializo con todos los que me rodean, no hay conflictos, me río y hago bromas pero no en exceso», escribió.
«Me describiría como muy ambicioso y resuelto especialmente en la ‘deen’ (el apego a las normas religiosas en la vida cotidiana)».
«Me esfuerzo por vivir cada día de acuerdo con el Corán y la ‘sunnah’ hasta donde puedo».
«Farouk1986» también escribió acerca de su «dilema como musulmán entre el liberalismo y el extremismo».
«El profeta (Mahoma) dijo que la religión es fácil y quien trate de recargarse la encontrará difícil y no será capaz de continuar en ella», señala un mensaje de 2005. «Por eso cuando algunas veces aflojo un poco, me desvío y cuando más me esfuerzo me canso de lo que hago, por ejemplo memorizar el Corán. ¿Dónde está el balance?».
El Post citó a personas que dicen haber conocido a Abdulmutallab en Londres o en Kaduna, la ciudad del norte de Nigeria donde vive su familia, y que expresaron su sorpresa porque el joven se haya involucrado en un plan terrorista.







