Según dijo a Efe uno de los testigos, en la explosión en el Hotel Shamo de la capital somalí «hay al menos 15 muertos, entre ellos tres ministros del Gobierno, un médico y dos periodistas, además de varios de los graduados».
Alrededor de unos 40 alumnos de distintas especialidades de la Universidad Banadir de Mogadiscio iban a recibir sus diplomas cuando se produjo la explosión.
Varios cientos de personas, entre familiares y amigos de los graduados, se habían concentrado en el lugar para la ceremonia.
El GFT, que encabeza el presidente Sharif Sheikh Ahmed, apoyado por la comunidad internacional y por las tropas de la Misión de la Unión Africana (AMISOM), tiene un control escaso del territorio somalí y lucha contra las milicias radicales islámicas que tratan de derrocarlo.
Una parte de Mogadiscio está bajo el control del GFT y la AMISOM, pero otras zonas están controladas por la milicia de Al Shabab, vinculada a Al Qaeda y que pretende instaurar un régimen musulmán radical, de corte wahabí, en los países de África Oriental, con el apoyo de combatientes extranjeros.
Al Shabab ha llevado a cabo en Somalia diversos atentados contra objetivos del Gobierno y de la AMISOM.
Somalia vive en el caos político y sin un Gobierno efectivo desde 1991, cuando el dictador Siad Barre fue derrocado por «señores de la guerra» y milicias de grupos tribales, que combaten desde entonces entre ellas y con los radicales islámicos por el control territorial del país.







