El funcionamiento de los consulados hondureños en Estados Unidos se ha visto afectado porque el Gobierno de ese país no reconoce al Gobierno de facto que preside Roberto Micheletti.
En 2008, Estados Unidos deportó al menos a 30.000 hondureños por la vía aérea, mientras que otros 28.000 llegaron por tierra, muchos de ellos procedentes de México y Guatemala, donde fueron interceptados por autoridades de esos países, según datos del CAMR y fuentes oficiales.
El CAMR es manejado desde hace varios años por la orden de los misioneros escalabrinianos, en coordinación con el Gobierno hondureño.
En 2007 alrededor de 70.000 hondureños fueron deportados de Estados Unidos y México, según los registros oficiales de Tegucigalpa.
En Estados Unidos viven un millón de hondureños, entre residentes legales e indocumentados, incluidos unos 75.000 beneficiados con el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), que favorece a personas que llegaron al país del norte antes de 1998, cuando el huracán Mitch devastó al país.
Las remesas enviadas por los inmigrantes son la principal fuente de divisas para Honduras; este año han caído en alrededor del 11 por ciento por la crisis económica en Estados Unidos y alcanzaron unos 2.319 millones de dólares hasta el pasado día 17, según datos del Banco Central de Honduras.







