Tegucigalpa – La precandidata presidencial del Partido Liberal, Gabriela Núñez, señaló que las medidas del Banco Central de Honduras (BCH) de eliminar el bono encajable que adquirían los bancos y cambiarlos por bonos de la misma institución provocarán un aumento de las tasas de interés, algo que refutó Manuel Bautista, presidente de la entidad emisora del dinero.
Bautista dijo que la resolución del BCH, entidad que preside, fue adoptada por la fuerte demanda de divisas que tenía la institución, lo que presionaba el tipo de cambio.
El presidente del BCH explicó que en la encuesta de la demanda de divisas realizada en el país se proyectaban 900 millones de dólares, pero la misma se incrementó en 400 millones de dólares, lo que obligó al BCH a intervenir.
Bautista y Núñez hablaron en el programa Frente a Frente de la corporación Televicentro que dirige Renato Álvarez.
El presidente del BCH defendió que la devaluación del lempira frente al dólar estadounidense, estimada en cinco por ciento para el presente año, se mantiene, aunque Núñez cuestionó que la misma se aceleró en los últimos 20 días.
En cuanto a la acción de transformar los bonos encajables de los bancos, que tenían un rendimiento del 8-10 por ciento, por bonos del BCH que tienen un rendimiento del 5.5 por ciento de la Tasa de Política Monetaria (TPM), Bautista dijo que se tomó para controlar la liquidez en el sistema y rechazó que se quitaban recursos al mercado.
Bautista recordó que ese dinero, estimado en unos 6 mil millones de lempiras por la precanddiata presidencial Núñez, estaba en bonos encajables del gobierno y no estaban en el mercado.
En ese sentido, el titular del BCH dijo que los bonos encajables fueron emitidos el 2009 cuando Núñez era titular de Finanzas y señaló que era una distorsión que debía corregirse.
La precandidata liberal Núñez, que también es diputada y preside la Comisión de Finanzas del Banco Central, admitió que el bono encajable es una distorsión, pero señaló a Bautista que si se iba a eliminar, debió hacerse una programación y no hacerla de forma abrupta, ya que se transforma la reducción de la liquidez en una absorción monetaria que impactará en las tasas de interés.
Igualmente Núñez dijo que si estaba programa la devaluación en un cinco por ciento se debió realizar la programación a lo largo del año, pero alertó que en las últimas tres semanas la misma se aceleró.
Por su lado el ministro de Finanzas y coordinador del Gabinete Económico, Wilfredo Cerrato, reiteró que la medida de retirar los bonos encajables por bonos del BCH no impacta en los recursos que los bancos tienen en el público.
Recordó que los recursos lo tenían los bancos en bonos del gobierno y que ahora se destinarán a bonos del banco central, donde la tasa de rendimiento es menor, admitió el funcionario.
Cerrato, que también intervino en Frente a Frente, defendió el desempeño macroeconómico del gobierno, ya que el país crecerá hasta una tasa del 3.8 por ciento del producto interno bruto, una tasa de inflación del 3.5 por ciento y un déficit fiscal que rondará el 3-3.5 por ciento.
Pero admitió que la devaluación impacta en la clase media, que es la que consume bienes importados, aunque rechazó que afecte a las clases con menor capacidad adquisitiva.







