En la firma participaron el alcalde capitalino Ricardo Álvarez; el jefe de Planes y Programas y coordinador de Ayuda Humanitaria del Grupo Militar de los Estados Unidos, Jorge Aldana; el profesor de la California State University-Chico, Stewart Oakley; y el rector de la Universidad Politécnica de Ingeniería , Luís Eveline.
La construcción de los baños, pilas, lavanderos, sanitarios y la clínica médica odontológica vendrán a ser un beneficio de limpieza personal, para unos 700 pepenadores que se dedican al reciclaje de entre 24 y 27 toneladas de basura, que a diario son depositadas en el relleno sanitario.
Según un estudio que se realizó previo a la suscripción del convenio, el promedio de vida de un pepenador es de 36 a 40 años, debido a que esta población está expuesta a enfermedades como el asma bronquial, a padecimientos de la piel y cuadros infecciosos del aparato digestivo, entre otros males.
Tras firmar en acuerdo el alcalde municipal Ricardo Álvarez, informó de que la obra estará lista en noventa días, y tiene un costo aproximado de 95,000 dólares.
“Hoy damos un primer paso importante, al darles dignidad para que luego que cumplan su faena puedan higienizarse y recibir tratamiento gratuito en la clínica”, declaró.
Destacó que es importante contar con voluntariado que genere cambios en la vida de las personas que más necesitan, pues “de haber contratado gente para realizar esta obra, nos hubiera costado al menos dos millones de lempiras de fondos internos de la municipalidad”.
Aldana, por su parte resaltó el esfuerzo humanitario que se viene realizando desde hace un año, algo que es muy valioso porque vendrá a cambiar la vida de personas que desafortunadamente tienen que vivir de la basura.
Oakley enfatizó que el proyecto busca darle dignidad y una mejor calidad de vida a través del aseo personal a los pepenadores.
El proyecto será de ejecución inmediata y se espera que en el término de 90 días esté listo, para beneficio de una población que en un 70 por ciento está conformada por adultos, el resto son menores de edad.
Este tipo de proyectos sociales se han efectuado en países como Brasil y Colombia, donde la labor de reciclaje ha mejorado notablemente por la salubridad de las instalaciones.







