En la presentación de las conclusiones del Seminario Internacional sobre «El poder legislativo en América Latina en perspectiva comparada», el miembro de la Unidad de Gobernabilidad de la ONU para Iberoamérica, Álvaro Pinto, ha destacado que estamos viviendo en estos momentos «una nueva demanda de mejorar la democracia en todos estos países».
A este respecto, ha agregado que se está desarrollando «una nueva ola de democratización», aunque existen casos particulares como el de Honduras o Venezuela, «que hay que estudiar a parte y con detenimiento».
En este mismo sentido se ha pronunciado el representante de la Organización de Estados Americanos, Rubén Perina, quien ha ratificado la existencia «de una nueva situación de búsqueda de nuevos modelos de democracia», que se ha impuesto «con fuerza en los últimos años».
Según el representante de las Naciones Unidas, el proceso de «postransición democrática» en el que vive Iberoamérica «no se sabe hacia donde va a ir».
Los analistas han coincidido también en la existencia en la mayor parte de los países de ese continente de una efervescencia social «centrada en renovar la política».
Así, han reclamado una mayor atención del mundo hacia los cambios que se están produciendo en las democracias iberoamericanas, alguno de ellos, ha puntualizado Pinto, «históricos».
El responsables de la OEA ha señalado que hasta este momento la mayor parte de los países que integraban este organismo estaban de acuerdo en las grandes decisiones, «hasta ahora, que han surgido grietas con el problema de Honduras».
Tras el golpe de estado y la destitución del presidente Manuel Zelaya, la Organización de Estados Americanos decidió expulsar a este país de su seno, y ahora tras las elecciones «está el debate de si se reintegra a Honduras como miembro o no», ha apuntado Perina.
Durante el encuentro de Salamanca también se ha abordado el caso de Venezuela, aunque los analistas han evitado ahondar en la calidad democrática del Gobierno de Hugo Chavez.
Sobre este caso, el representante de la ONU ha asegurado que «nosotros no tenemos derecho a dar juicio sobre lo que sucede en los países si la población está de acuerdo con ello».
En Salamanca también se ha abordado la importancia de la separación de poderes, algo que en la mayor parte de Iberoamérica «no se da».
Para el responsable de la OEA, el Legislativo «a pesar de ser una institución vital», en la mayor parte de los países de ese continente «es una institución débil y de alguna manera sumida al poder Ejecutivo».
Pero este contexto, han subrayado la emergencia, cada vez más fuerte, de «un poder electoral» como nuevo poder del Estado en el que la voz y la acción del pueblo «es clave y vital».







