Según Arias, para «pasar esa página» a estos meses de conflicto, Lobo deberá iniciar un diálogo con todas las partes.
Con respecto al resultado de los comicios, que unos países apoyan y otros no, el presidente costarricense recordó que, en el pasado, en algunos estados de Iberoamérica se llevaron a cabo elecciones para la transición hacia la democracia «en el marco de gobiernos de facto o de tiranías».
Así justificó Arias su apoyo al resultado de los comicios en Honduras, que dieron la victoria a Lobo.
«¿Con qué derecho vamos a negarnos a aceptar el nuevo gobierno (de Honduras) si la comunidad internacional ha aceptado las elecciones de Afganistán y de Irán, que no son transparentes, y mañana alguien mantendrá la relaciones diplomáticas con Guinea Ecuatorial?», se preguntó el gobernante costarricense.
Arias expresó su convencimiento de que no puede ser el pueblo hondureño «el que pague un precio que no se merece por el golpe de estado».
El presidente dijo que será «clave» el papel que desempeñará España ante el futuro de Honduras, sobre todo al asumir la Presidencia semestral de la Unión Europea, entre enero y junio de 2010.
A propósito de las declaraciones del ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, según el cual España «ni reconoce ni ignora» las elecciones de Honduras, Arias aseguró que España no reconoce «por el momento» el resultado, «pero no puede ignorar que el pueblo acudió a las urnas en un porcentaje más elevado que en las elecciones del pasado».
Óscar Arias, que participó en las gestiones para solucionar el conflicto hondureño, aseguró que prefiere «no juzgar» las razones por las que «el gobierno de facto no cedió antes a la presión» internacional, lo que le hizo «mucho daño al pueblo hondureño».
El presidente de Costa Rica, que recogió este mediodía el título de Huésped Distinguido de la ciudad española de Salamanca y se reunió con un grupo de estudiantes de su país, recibe hoy también el doctorado Honoris Causa por la Universidad de Salamanca.







