El agente policial, Francisco Alemán, informó que el atraco a la sucursal del Banco Atlántida fue perpetuado por una docena de malvivientes.
Luego del asalto a la agencia bancaria, los individuos despojaron de su vehículo al padre de la iglesia católica de esa comunidad para luego darse a la fuga.
En la pared de las instalaciones de la agencia bancaria dejaron un boquete por el que sustrajeron el dinero.
Hasta el momento, no hay un dato oficial que revele el valor de lo sustraído.
Las autoridades policiales han acordonado la comunidad y los lugares aledaños al sector con el fin de localizar a los asaltantes del banco.
Los asaltos a bancos son poco frecuentes en Honduras. En agosto de 2012, la Policía Nacional frustró un asalto a una sucursal bancaria en una populosa avenida de San Pedro Sula, norte de Honduras.







