La funcionaria brindó las declaraciones durante una visita a Alemania durante la que señaló que una cosa es la situación del depuesto presidente Manuel Zelaya y otra la elección, por lo tanto, – indicó, – deberían ser considerados hechos separados.
La jefa de gabinete de Lula dio signos de que el gobierno de Brasil podría reconocer al presidente electo de Honduras Porfirio Lobo luego de su victoria en los comicios del fin de semana anterior.
En una entrevista a televisiva, Rousseff dijo que la defenestración de Zelaya y la elección deberían ser considerados hechos separados.
Manuel Zelaya se ha refugiado voluntariamente en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde 21 de septiembre. La situación a puesto a Brasil en apuros diplomáticos porque mientras su gobierno dice no reconocer a la administración interina de Honduras, Brasilia no retira su representación ya que su compromiso con el depuesto gobernante les hace operar en una incómoda e inexplicable relación.
Lula ha dicho que nunca aceptaría los resultados a menos que Zelaya regrese al poder.
Pero, Rousseff dijo que la situación de Zelaya «es una cosa» y «hablar de la elección» es otra.
«Este nuevo proceso», manifestó en torno a los comicios, «debe ser considerado”.







