En ese sentido, el banquero y empresario, Jorge Bueso Arias, explicó que el Banco Central de Honduras (BCH), tiene presiones para implementar la devaluación y por esa razón retomó el mecanismo de la banda cambiaria.
Bueso Arias advirtió que Honduras está en el camino de la devaluación e insistió que la salida radica en la confianza, pero también en que las autoridades del Banco Central retomen el tipo de cambio fijo.
Se prevé que el lempira caiga en cinco por ciento al cierre de 2013, pero todo dependerá del volumen de exportaciones que logre acumular Honduras, el flujo de remesas y de cómo se fortalezca la posición de las reservas internacionales, sostuvo.
Señaló que el deslizamiento del cinco por ciento en la tasa de cambio del lempira en relación con la divisa estadounidense, provocará un aumento de 20 mil millones de lempiras en la cantidad recursos que el Estado debe disponer para el pago de la factura petrolera y del servicio de la deuda pública.
Aseguró que los más beneficiados con la devaluación son los sectores exportadores y los que tienen dólares en el exterior.
Añadió que las reservas internacionales no están creciendo como se espera a inicios del año y señaló que es consecuencia en la baja del precio internacional del café.
Sobre la colocación de los bonos soberanos, el banquero indicó que la clave está en la confianza en el país, pero señaló que por las negativas calificaciones, eso influirá en la tasa de interés que podría andar entre un seis y siete por ciento para que los inversionistas los compren.
Por su parte, el secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón enfatizó que la alta factura petrolera dejará consecuencias graves al país.
Expresó que los obreros temen que la devaluación de la moneda provoque que los precios de los productos de la canasta básica se disparen.
“Esperamos que los bonos soberanos logren su objetivo final, de lo contrario la situación será imparable así como se ve el país”, señaló.
Recomendó a la comisión que revisa las exoneraciones que “no se enrede” en los productos de la canasta básica que definan 70 y después se genere otros mecanismos de control.







