El tema se analizó en el foro “Agua para la Capital, una decisión impostergable”, convocado por el Colegio de Ingenieros de Honduras, al que asistieron los candidatos presidenciales de los cinco partidos políticos y sus candidatos a alcaldes de Tegucigalpa.
Los políticos conocieron la problemática del agua en la ciudad, la escasez, el límite de sus embalses, la mala calidad de la tubería, y la mala calidad del líquido que se consume, entre otros.
Advirtieron que de no enfrentar con seriedad este problema, la capital deberá ser declarada en emergencia en los próximos cinco años.
Plantearon la urgencia de planificar y llevar a cabo un proyecto de construcción de una nueva represa para la ciudad en los próximos cinco años.
“Pero mientras eso ocurre, mientras pasan esos 5 años hay que buscar soluciones de mantenimiento de la red vial, de la tubería actual, y dos: entregar masivamente el agua y lo único que te puedo garantizar que de convertirse en Presidente y de continuar como Alcalde triplicaremos la entrega de agua gratuita a los barrios y colonias porque él si está de acuerdo con la entrega de agua a los más pobres de esta ciudad”, dijo el alcalde Ricardo Álvarez.
El aspirante nacionalista Porfirio “Pepe” Lobo dijo que de ganar la presidencia apoyará de manera permanente a la capital en el tema de abastecimiento de agua.
“El servicio de agua es deficiente, pero asumimos un compromiso con los capitalinos de trabajar conjuntamente con el alcalde Ricardo Álvarez para solucionar los problemas del agua potable”, planteó.
Lobo reconoció que el problema del agua en la Capital es grave por lo que “buscaremos llegar de manera directa a las personas que más lo necesitan, y trabajar conjuntamente con las autoridades de la comuna de Tegucigalpa y Comayagüela”
Según cifras oficiales, la población que reside en los barrios marginados de Tegucigalpa paga anualmente un promedio de 142 millones de lempiras por agua de dudosa calidad, lo cual representa el 13% de su ingreso familiar y el 31% de la facturación anual del SANAA. Estas familias reciben un servicio deficiente, al pagar 720 lempiras mensuales están pagando casi 6 veces más de lo que una familia en un barrio residencial de Tegucigalpa con un servicio sustancialmente mejor.
En Tegucigalpa y Comayagüela, en ninguna época del año, nadie recibe servicio continuo de 24 horas por día. El usuario normal ha tenido que destinar parte de su presupuesto para construir tanques elevados y cisternas de almacenamiento, eso provoca pago adicional de energía eléctrica por uso de bombas y compra de agua de camión cisterna en algunos períodos del año cuando el racionamiento es más severo.







