El funcionario precisó que la suspensión de las negociaciones no significa «la ruptura del proceso» y aseguró que ambas partes decidieron continuar con el mismo «más adelante», luego de realizar «las consultas que sean necesarias», sin precisar fechas.
Por su parte, el ministro costarricense de Economía, Marco Vinicio Ruiz, dijo que la decisión de suspender la negociación «fortalece aún más la integración centroamericana», que ha actuado «unida y con dignidad» en la mesa de negociación con los europeos.
«Los centroamericanos estamos totalmente comprometidos a insertarnos en el mercado global, pero sentimos que no hay balance en estos momentos», subrayó Ruiz.
Europa se negó a modificar su posición inicial con respecto al tema de las lácteos, la cual consiste en que Centroamérica abra sus mercados a unas 4.500 toneladas métricas de leche en polvo y 3.000 de quesos al año, mientras que la región sólo acepta cuotas de 500 toneladas métricas de leche y 1.000 de quesos.
Días antes el negociador panameño, Francisco Álvarez, explicó que «Europa también ha insistido en el punto de las indicaciones geográficas, que tiene que ver con los certificados que son entregados en esa región para reconocer calidades específicas de productos, sobre todo agrícolas y agroindustriales, que cumplen una serie de especificaciones de alta calidad».
Anticipó que la UE planteó claramente que para cerrar el acuerdo de asociación necesitan un compromiso por parte de Centroamérica, por el impacto directo que tienen estas indicaciones en sus aspiraciones en la parte agrícola.







