“Hay una planta, la de Puerto Cortés, que ni siquiera debería de tener gastos financieros, puesto que dicho contrato que maneja esta planta es de prepago, es decir que se paga anticipadamente la cantidad de megas que contrataran por mes”, expresó.
Según el ex gerente de la ENEE, a raíz de que el calor se ha intensificado, la demanda se ha incrementado y la oferta ha sido menor que la anterior, lo que generado “prácticamente un razonamiento disimulado”.
La ENEE – puntualizó Botazzi – se mira obligada a considerar la renovación de algunos contratos, los cuales en su mayoría son “bastantes caros y onerosos”, para la población consumidora, porque al final quien lo paga es dicho sector.







