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“Crisis hondureña marcó un hito en la historia de la diplomacia latinoamericana”: Embajador Hernández Alcerro

Tegucigalpa – El gobierno hondureño anunció este miércoles la designación del Doctor Jorge Ramón Hernández Alcerro como embajador Extraordinario y Plenipontenciario ante la Casa Blanca.
 

  • Par el embajador de Honduras en Washington parte de su quehacer se fundamenta en “reparar daños económicos y fortalecer la democracia hondureña”.
  • Los migrantes son “expresión dramática de nuestra inhabilidad como país de producir oportunidades para nuestro pueblo”

La designación cobra importancia singular en medio de un proceso nacional para recobrar las relaciones con el resto del mundo.

La comunidad internacional cerró sus puertas a Honduras luego de que este país fue sacudido por una intensa crisis política que se agudizó desde junio de 2009 con la salida del poder del ex presidente Manuel Zelaya quien intentó instalar una constituyente que le permitiera quedarse en el poder más allá del período indicado por la Carta Magna .

Desde entonces el mundo obstruyó sus relaciones con Honduras. El proceso para recobrar el reconocimiento internacional luego de las elecciones generales que dieron el triunfo al actual gobernante Porfirio Lobo, en los comicios más concurridos de la historia, democrática, avanza ante una comunidad exigente e incapaz de interpretar la realidad hondureña.

Proceso Digital dialogó en exclusiva con el embajador Hernández Alcerro. A continuación la entrevista:

Proceso Digital – ¿Qué le motivó para aceptar este reto luego de que aún le falta un buen trecho como Magistrado de la Corte Centroamericana de Justicia?

La difícil situación de nuestro país. Una buena y vieja amistad con el Presidente Lobo y mi deseo de apoyar los esfuerzos que él realiza por normalizar las relaciones externas de Honduras con el mundo. Permanecí fuera de la Patria por casi tres años. Estaba retirado de la función pública nacional cuando él me llamo y me expresó que nadie puede negar su concurso a Honduras, menos en momentos como los que vivimos.

El año pasado nuestro país atravesó la más profunda crisis institucional de su historia reciente. El Presidente fue muy claro cuando me explicó los propósitos que deben animarnos en su Gobierno. Sanar las heridas de nuestra sociedad. Reparar el gran daño económico. Fortalecer nuestras instituciones democráticas. Construir una sociedad más equitativa e incluyente. ¿Qué hondureño podría rehuir esa tarea?

Proceso Digital – ¿Cuáles serán sus primeras gestiones al frente de la misión hondureña en Washington?

Tender puentes. Acercarnos a nuestros interlocutores en la Administración, el Congreso y la sociedad norteamericana. Explicar nuestros objetivos de reconciliación. Lograr que los Estados Unidos apoyen nuestros propios esfuerzos por recuperar la economía. Buscar aliados de nuestro compromiso con la justicia, la libertad, la equidad y la seguridad para todos los hondureños. Además servir a la comunidad hondureña en Estados Unidos.

Estoy seguro que Honduras hará su parte por superar las presentes dificultades, pero la tarea es muy grande y necesitamos de nuestros amigos para hacerlo mejor y mas rápido porque las necesidades son muchas y apremiantes.

Proceso Digital – ¿Hacia dónde camina el país en medio de algunos criterios de sectores internacionales en exigir sacrificios extremos para lograr el reconocimiento?

Hay que ver la normalización de las relaciones externas como un proceso. El Presidente y su Gabinete han avanzado mucho en poco tiempo. Ello indica que la gran mayoría de la comunidad internacional ha reconocido la voluntad del pueblo hondureño masivamente expresada en las elecciones generales de noviembre 2009. En la medida que el Gobierno Lobo Sosa avance en sus propósitos de integración nacional, de diálogo contínuo, de justicia social, de conducción seria y serena del país,%26nbsp;las reticencias irán cediendo a las acciones positivas y a los hechos concretos.

Proceso Digital – ¿No le parece que hay una desconexión entre la realidad hondureña y los criterios que se manejan en sectores externos?

A países pequeños generalmente se les presta mayor atención en momentos de crisis. De allí que nuestras crisis no sean siempre bien entendidas porque la atención se da al final y muy poco durante su gestación. De nuestra parte, hay muchas preocupaciones que escuchar y muchas explicaciones que dar. Creo que la razón terminará convenciendo a muchos. Talvez habrá alguno que no quiera escuchar razones y mantenga su propia interpretación de los hechos, ya sea por interés personal o convicción ideológica. Pero el esfuerzo porque se conozca nuestra visión hay que hacerlo aunque no obtengamos la aprobación unánime.

La crisis hondureña marcó un hito en la historia de la diplomacia latinoamericana. Mostró que la diplomacia puede ser más efectiva cuando es preventiva. Que las instituciones interamericanas no están bien equipadas para prevenir. Que la prevención de las crisis requiere de atención y seguimiento constante de nuestros aún incipientes regímenes democráticos. Que la democracia enfrenta nuevas amenazas de parte de comportamientos autocráticos, del cesarismo plebiscitario y a veces del silencio cómplice o complaciente de quienes temen defender las libertades esenciales o prefieren defender intereses materiales en vez de principios permanentes.

Proceso Digital – Como Congresista Usted planteó en la Cámara hondureña un proyecto tendiente a proteger a los emigrantes, ¿Cómo encaminará su accionar, ahora como Embajador, en el país donde hay más de un millón de compatriotas?

Tengo un compromiso personal con los emigrantes. Ellos son una expresión dramática de nuestra inhabilidad como país de producir oportunidades para nuestro pueblo.

He tenido varios contactos con el Presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández. Él me ha hecho saber de su vivo interés por someter de nuevo a consideración del Legislativo el Proyecto de Ley para la Protección de los Hondureños Emigrantes y sus Familiares que yo presenté en septiembre de 2006 pero que fue imposible dictaminar porque la Cancillería nunca presentó las observaciones como el ente que sería encargado de ejecutar la Ley.

El Canciller Mario Canahuati está sumamente interesado en que el Proyecto se discuta y apruebe por el Congreso. Así que ambos actores clave tienen también un compromiso con nuestros emigrantes. Eso me alegra y me alienta mucho.

Honduras tiene serias obligaciones que cumplir con sus ciudadanos en el exterior, pero no vamos a poder hacerlo sin esa ley que da la política de protección a seguir, las instituciones para que la ejecuten y los recursos para hacerla realidad. Nuestro servicio consular es calamitoso y no puede continuar con una estructura para del Siglo XIX para problemas del Siglo XXI. Me he comprometido a promover activamente estos cambios y conjuntamente con el Presidente del Congreso y el Canciller vamos a lograrlos.

Proceso Digital – ¿Cuáles son algunos de los temas que dominarán las relaciones bilaterales con Estados Unidos?

Hay una relación estrecha en muchos campos. El tema comercial, las inversiones directas y el turismo son importantes para la creación de empleo y la generación de divisas; la cooperación financiera y técnica para complementar nuestros esfuerzos nacionales en el desarrollo de la infraestructura física y en la acumulación de capital humano; la cooperación en materia de protección y oportunidades a cerca de un millón de hondureños que contribuyen con su esfuerzo a construir aquella gran Nación; la lucha contra los delitos transfronterizos que amenazan la seguridad de nuestros ciudadanos y de nuestros vecinos del Norte; el desarrollo de nuevas fuentes energéticas y nuestra contribución al medio ambiente de nuestro planeta; los temas de la lucha contra el terrorismo y el fortalecimiento de la democracia en el mundo. Hay una agenda muy amplia, propia de países aliados por muchos intereses comunes. La Embajada es muy pequeña para el manejo de una temática tan profusa, pero serviremos los intereses de nuestro país con toda la dedicación y esfuerzo que nos dicta nuestro profundo amor por Honduras.

Estas son algunas de las primeras reacciones del nuevo Embajador de Honduras ante el Pueblo y Gobierno de los Estados Unidos de América, el principal socio comercial, económico y político de nuestro país.

¿Quién es el embajador de Honduras en Washington?

El gobierno de Honduras ha designado como su Embajador ante la Casa Blanca al diplomático Jorge Ramón Hernández Alcerro quien cuenta con una larga experiencia académica, en el servicio público y en el sector privado.

Doctorado en Francia, fue profesor universitario por más de diez anos, ascendió a Embajador de Carrera, ha sido dos veces Juez Internacional y ha representado a Honduras, Centroamérica, Belice y Haití en instituciones internacionales de desarrollo en Washington.

Siendo muy joven fue electo Diputado Constituyente y aún se recuerda su contribución a la redacción de nuestra Constitución de la República. Posteriormente fue electo tres veces como Diputado al Congreso Nacional.

Fungió como Ministro de Gobernación y Justicia y ha trabajado en la banca privada, en la banca central y en la banca de desarrollo.

Al escogerlo como su representante en Washington, el Presidente Lobo Sosa optó para ese delicado cargo por alguien que llegará a Washington, D.C. en una segunda ronda de servicio diplomático en la Unión Americana, lo que le da el conocimiento del ambiente complejo de la política norteamericana y un buen entendimiento de las intrincadas relaciones internacionales, las finanzas y los problemas del desarrollo económico y social que enfrenta nuestro país.

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