Los propios responsables de la empresa alertaron a la policía al descubrir el alijo en el interior de ocho grandes bolsas de deportes que viajaban para su sorpresa dentro del contenedor.
Tras comentar que la droga intervenida constituye uno de los mayores alijos decomisados en los últimos años en Alemania, la policía descartó que los conductores del camión que transportó el contenedor tuviesen algo que ver con la operación de contrabando.
«Algo les tiene que haber salido mal» a los responsables del contrabando, señaló la policía alemana, que ha iniciado la investigación para conocer el rigen de la cocaína y averiguar quienes eran sus posibles receptores en Europa.
La cocaína se encontraba repartida en paquetes de un kilo, envueltos en plástico y sellados con cita de embalaje, explicó finalmente el portavoz policial.







