El explosivo, del tipo amonal, fue descubierto por unidades de inteligencia de la Policía Nacional cerca de Algeciras, población en el departamento del Huila, cuya capital es Neiva.
El comandante de la policía en la región, el coronel Flavio Mesa Castro, explicó a la prensa en esa ciudad que «la carga explosiva tenía un sistema de activación mediante radiofrecuencia».
Un equipo de comunicación por radio y dos baterías conformaban el sistema de encendido de la carga, agregó el oficial, quien indicó que el explosivo estaba dentro de bidones de aluminio que los rebeldes habían enterrado cerca de un cruce de carreteras de la zona.
Mesa atribuyó la instalación de las bombas a la Compñía «Ayiber González» de la Columna Móvil «Teófilo Forero», reducto de elite de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).







