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Desoladores informes sobre la economía hondureña

Tegucigalpa – En menos de 10 días la economía hondureña recibió lapidarias evaluaciones de tres reconocidas instituciones, consideradas normalmente como las biblias del sector, las que predicen que el deterioro económico continuará el 2013 con un impacto grave para las familias hondureñas que luchan para llegar a fin de mes.
 

Las agencias Moody´s y Stanard & Poor´s de hecho degradaron la calificación de riesgo y con ello dan el tiro de gracia a los bonos soberanos.

El presidente Porfirio Lobo descarta un acuerdo con FMI al no aceptar una devaluación acelerada.

Primero fue el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pidió esencialmente que la devaluación se acelere, lo que obviamente provocará una mayor inflación y pérdida de capacidad adquisitiva del lempira, es decir los salarios de los trabajadores comprarán menos.

El Fondo recomendó “la consolidación fiscal sostenida sobre el mediano plazo, acompañada por el fortalecimiento del marco de política fiscal para asegurar la credibilidad de dicha política”.

El lenguaje técnico del FMI se puede traducir en que pide al gobierno incrementar los ingresos fiscales y que contengan los gastos que se expandieron dinámicamente el 2012, situación que elevó el déficit fiscal al 6 por ciento, superior al 4.6 por ciento del 2011.

También pidieron acelerar la devaluación del lempira en relación al dólar al “utilizar el margen para una mayor flexibilidad del tipo de cambio que permite la banda cambiaria actual, con el fin de ayudar a la economía a absorber los choques externos”.

Las dos peticiones del FMI: mayor devaluación y mejor control fiscal, serían los condicionantes para lograr la firma de un acuerdo con el organismo.

Pero el presidente Porfirio Lobo Sosa descartó un acuerdo con esa entidad al afirmar que “no voy a devaluar el lempira aceleradamente de ninguna manera, tengo que dar una garantía de estabilidad y considero que no es el problema principal”.

“Le garantizo a mi pueblo que la devaluación va ir al ritmo que ha ido, que no llega ni a un cinco por ciento al año”, enfatizó Lobo.

Para Lobo el principal problema de la economía es la deuda interna, aunque intento restar responsabilidad a la misma, al señalar que viene desde el 2007.

El mandatario hondureño dijo que negocia y continuará negociando con el FMI.

Tiro de gracia

A falta de un acuerdo con el Fondo, la estrategia gubernamental ha radicado en colocar en los mercados externos un bono soberano por 750 millones de dólares, con lo cual solventaría el financiamiento del presupuesto del 2013.

Pero sendos informes de las reputadas calificadoras de riesgo internacional Moody´s (martes) y Standard & Poor´s (miércoles) vinieron a darle una especie de tiro de gracia a los deseos gubernamentales.

Las dos reconocidas agencias de notación anunciaron su intención de degradar la actual calificación de riesgo de B2, las dos empresas utilizan denominaciones distintas pero pertenecen a la misma categoría, al reducirla de Estable a Negativa, lo que indica que están listas para reducirla de nivel especulativo a chatarra, según los expertos.

Los analistas económicos hondureños señalaron coincidentemente que la degradación de hecho de la calificación significa que los inversionistas tendrán mayores reparos en adquirir el bono, ya que en sus informes señalan que existe una deteriorada situación fiscal que pone en peligro que el país pueda honrar el pago de los bonos soberanos.

Indicaron que solo los inversionistas especuladores o de “fondos buitres” como se les conoce, pueden adquirir los bonos, pero a tasas de interés altas y periodos cortos, lo que “explosionaría” las finanzas hondureñas, que ya tiene problemas para honrar los pagos de la deuda interna.

S&P y Moody´s señalan que la celebración de elecciones generales el presente año es un obstáculo para que puedan tomarse medidas que reparen el daño macroeconómico.

EEUU en problemas

Además de los problemas domésticos, Honduras se enfrenta a un entorno externo donde las complicaciones van en aumento.

Washington es un hervidero de gestiones entre la Casa Blanca de Barack Obama y el Congreso, donde cada cámara es manejada por republicanos y demócratas, para lograr un acuerdo que impida recortes millonarios en el gobierno.

El viernes entran en vigencia los recortes automáticos por 85,000 millones de dólares, los cuales quedaron fijados desde hace un año cuando las bancadas de los dos partidos no lograron un acuerdo bipartidario para controlar el excesivo agsto federal.

El FMI dijo el jueves que dichos recortes impactarán en el mundo con un crecimiento económico menor a lo previsto.

Mientras la Unión Europea no puede salir de la crisis de la deuda soberana de España, Grecia, Portugal y otros países, además que la misma amenaza extenderse a otros países.


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