El jefe de la Dijin, el general Luis Gilberto Ramírez, dijo a la prensa que estos narcotraficantes tenían como centro de operaciones la isla caribeña de San Andrés y la ciudad de Montería, capital del departamento costero de Córdoba.
La banda despachaba unas 30 toneladas de cocaína al mes por rutas que partían del litoral caribe colombiano y algunas ciudades del interior, como Medellín, y tenían como puente los territorios de Costa Rica y Honduras, según la fuente.
La droga tenía como destino Estados Unidos, agregó Ramírez, quien indicó que cinco de los detenidos están reclamados en extradición por las autoridades judiciales del estado de Florida.
El jefe policial no identificó a los arrestados con fines de extradición.
Entre los detenidos están John Alexander Mejía, considerado como el segundo al mando en la banda, y Paola Damiana Padrón, que se dedicaba a conseguir cartas de navegación para evitar los controles de las autoridades en el mar.
Ramírez observó que otros siete arrestados eran pilotos de lanchas rápidas utilizadas para el transporte de alcaloide.
«Podemos decir que (con estas detenciones) se rompe una cadena delincuencial del narcotráfico», consideró el oficial.







