La multiplicación de los detenidos queda agravada, según los expertos, por la incapacidad de la agencia, dependiente del Departamento de Seguridad Nacional, de mantener un equilibrio entre la mayor afluencia de presos y su estabilidad en los lugares de detención.
Al contrario, las transferencias entre prisiones han ido en aumento año tras año, y son pocos los que permanecen en un centro cercano al lugar donde fueron arrestados, lo que, según el informe, dificulta su acceso a la justicia.
Así, en 2008, la mayoría de los inmigrantes -un 52,8 por ciento- fueron trasladados a un centro de detención remoto de donde fueron arrestados, mientras que en 1999 los traslados sólo afectaban a uno de cada cinco detenidos.
Además, el porcentaje de individuos sujetos a traslados múltiples entre dos o más centros de detención también se ha disparado en la última década: si en 1999 uno de cada 20 detenidos era trasladado varias veces, en 2008 ya eran uno de cada cuatro.
La combinación de estas dos tendencias ha provocado que, por primera vez en 2008, el número de traslados de presos supere a la cifra total de detenidos por la agencia.
Para averiguar el efecto que este aumento de transferencias tiene en los derechos de los inmigrantes, los expertos han puesto en marcha un sistema que analizará de forma individual los 1.528 centros de detención que, según estiman, utiliza ICE.
Según un informe complementario presentado hoy por HRW a partir de los mismos datos, la agencia llevó a cabo 1,4 millones de traslados entre 1999 y 2008, y más de la mitad de los mismos se produjo en los dos últimos años.
«El ICE está sometiendo cada vez más a sus detenidos a una caótica sucesión de traslados. Es una práctica de terribles consecuencias, que puede impedirles encontrar un abogado o presentar pruebas en su defensa», dijo en un comunicado Alison Parker, una de las autoras del informe y directora adjunta para EE.UU. de HRW.
Según HRW, la mayoría de los inmigrantes son inicialmente arrestados en grandes ciudades, como Los Ángeles o Filadelfia, y trasladados pocos días después y sin previo aviso a lugares remotos como Texas, California o Luisiana, los tres estados que más traslados reciben.
Estas transferencias alejan a los inmigrantes de sus abogados y limitan su capacidad de defenderse en los procesos de deportación o de obtener asilo, de acuerdo con el informe.
«Los inmigrantes detenidos no deberían ser tratados como mercancías y despachados hasta el destino donde al ICE le resulta más conveniente albergarlos», sentenció Parker.
La organización también denunció que la mayoría de los detenidos por ICE queda bajo la jurisdicción del Tribunal Federal de Apelaciones del Quinto Circuito, que cubre Luisiana, Misisipi y Texas, y que es «famoso por sus decisiones hostiles contra los extranjeros».
Las repetidas negativas de ICE a imponer restricciones a su autoridad para trasladar detenidos invalidan, según HRW, el reciente compromiso de secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, de modernizar y revisar el sistema de detención de la agencia.







