La disputa radica en que los republicanos, apoyados por el empresariado, plantean conceder bajo ese programa visas temporales de trabajo a un máximo de 400.000 extranjeros por año.
Los sindicatos y muchos demócratas defienden un número mucho menor de visas, pero mejores salarios para los que lleguen y la opción de optar a la ciudadanía, de acuerdo con The Washington Post.
A las desavenencias entre empresarios y sindicatos sobre ese programa se suman otros puntos conflictivos como el aumento de las visas para trabajadores altamente cualificados y las propuestas de eliminar algunas categorías de visas familiares.
En una entrevista realizada con Telemundo esta semana, Obama rechazó que los desacuerdos entre sindicatos y el empresariado sobre el programa de «trabajadores huéspedes» amenacen con descarrilar las negociaciones en curso en el Senado para presentar un proyecto de reforma migratoria.Leer nota.







