«Le anotamos un signo positivo a esa reunión y esperamos encontrar las sensibilidades necesarias para que se pueda rubricar el cierre probable de este pilar comercial», añadió Monge.
Las nuevas pláticas fueron convocadas después de que se suspendiera el pasado 6 de mayo por falta de acuerdos una ronda de negociaciones instalada ese mismo día en Guatemala.
El negociador consideró una «buena señal» este nuevo encuentro y auguró que después de las consultas efectuadas por los europeos «puedan llegar con noticias agradables para los centroamericanos».
Detalló que los temas pendientes en la mesa son «regionalizados», entre los cuales citó productos como los lácteos, los cárnicos, embutidos, jamones, el azúcar, los plásticos, entre otros.
Aunque no precisó cifras sobre las cuotas de exportación que se negocian, explicó que en el caso de los lácteos se debe valorar la cadena de producción y evitar que la entrada de una gran cantidad de productos europeos termine por afectar a los productores locales.
«Detrás de todos los proveedores de leche lo que tenemos son pequeñas economías rurales que viven de eso», apuntó el negociador, quien opinó que se debe acordar que pueda «ser absorbida por los centroamericanos».
Monge formuló un llamado a la contraparte europea para que en este «tramo difícil para el cierre de este proceso de negociación» no se descuiden los tres pilares -cooperación, coordinación política y comercio-, sino que se combinen «adecuadamente».
«Tenemos la expectativa de que en Madrid la actitud de los negociadores europeos pueda ser un poco más flexible y se logre disminuir esas percepciones de que los tres platillos en esta negociación se desbalancean hacia el tema comercial», puntualizó.







