Son los hondureños retornados, los que lograron cruzar las fronteras, vencer la ruta migratoria y llegar a los Estados Unidos de donde son desechados de forma constante. Solo en los primeros 70 días de este 2013, cerca de 5 mil 500 hondureños han regresado a este país centroamericano por vía aérea.
A su llegada, deportados, al norteño aeropuerto Villeda Morales de San Pedro Sula, les recibe la misión de las hermanas escalabrinianas, organizadas en el Centro de Atención al Migrante Retornado (CARM), rectorado por sor Valdette Willeman, quien es estas fechas de la semana mayor llama a los retornados a reflexionar y buscar un reencuentro espiritual.
Ella en esta temporada especialmente marcada para los cristianos, vuelve a llamar a la reflexión a todos los actores sociales que tienen responsabilidad de que esa diáspora de hondureños sea imparable.
Los propios miembros de la Iglesia, como el padre Alejandro Solalinde, quien tiene su sede en México, desde donde lucha perennemente en favor de los indocumentados, ha reconocido que la Iglesia hace poco por los migrantes.
Pero, con la llegada del primer papa latinoamericano las esperanzas parecen encenderse, especialmente cuando el pontífice Francisco ha dicho que intercederá ante los Estados Unidos para hacer realidad la reforma migratoria integralque de oportunidad a los más de 11 millones de «sin papeles» que habitan en la unión americana.Leer nota.







