“Quiero ser contundente, hemos recibido información, inclusive de países amigos, de que hay amenazas, no sólo en contra de nuestro candidato (Juan Hernández), sino que de ciertos diputados, incluyendo a su servidor”, subrayó Álvarez.
Aseguró que estas amenazas a muerte, han surgido luego del aseguramiento de diversos bienes muebles e inmuebles, como parte de la “Operación Neptuno”.
“Después de las incautaciones que se han hecho, de más de 800 millones de dólares a los grupos llamados “Cachiros”, han habido estas acciones de amenaza”, mencionó.
Seguidamente dijo que “lo que sucede es que a los narcotraficantes, lo que más les duele es perder el dinero que han adquirido ilícitamente y como se les está golpeando fuerte…”.
Álvarez indicó que las amenazas en su contra ocurren porque en su momento, promovió el tema de las extradiciones.
“Oscar Álvarez fue el que promovió la extradiciones en nuestro país y Juan Hernández fue el que impulsó esas leyes de incautación, lavado de activos y otras, por eso somos objeto de amenazas en estos momentos”, expresó el ex titular de Seguridad.
En ese sentido, reiteró que el tema de extradición, “definitivamente”, tiene relación con las amenazas que se han recibido porque “lo que más le duele al narcotraficante, primero es que le quiten sus fondos y después, pasar toda su vida en una cárcel de máxima seguridad americana”.
“Eso es lo que no quieren que les quiten y ellos se sienten dioses en estos países porque inclusive tienen más armas, equipo y capacidad económica que en los mismos países donde ellos viven”, continuó.
El congresista y candidato a reelegirse, participó que la información de las mencionadas amenazas que ha recibido, las ha trasladado a las unidades de inteligencia del Estado, por lo que las investigaciones se están realizando y se han tomado las medidas efectivas.
El pasado 25 de septiembre, el candidato presidencial por el Partido Nacional, Juan Hernández, denunció que ha recibido amenazas a muerte y que estas provienen del crimen organizado.
Sugiere abandonar pelea por cifras de violencia
Que en lugar de estar en una lucha por las cifras de la violencia en Honduras, el gobierno debe centrarse en la lucha por evitar las próximas muertes que pueden ocurrir, recomendó el ex ministro de Seguridad, Óscar Álvarez.
En los últimos días se ha originado una polémica en el país por las cifras de la criminalidad en Honduras ya que el ministro de Seguridad, Arturo Álvarez, afirma que hasta el primer semestre de este año, se reportan dos mil 629, homicidios mientras que el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional, registra en ese mismo período, tres mil 547 muertes violentas, para una diferencia de 918 personas.
En ese sentido, Álvarez manifestó que “en este momento, lo que el gobierno tiene que hacer, en vez de estar en una lucha de decir una muerte menos, una muerte más, mejor debe preocuparse por los próximos muertos que puedan haber amén de los pobres que han caído muertos de hoy para atrás”.
“No abona en nada que yo te digo, que tú me dices, yo creo que ahorita toda la sociedad, todo el gobierno, los tres poderes del Estado, todos los países amigos cooperantes, tenemos que unirnos, debemos tener un diálogo sobre el tema de seguridad y ver la manera de tomar decisiones puntuales y que traigan resultados inmediatos, a mediano y a largo plazo”, agregó.
El ex ministro quien se postula a un cargo como diputado por el oficialista Partido Nacional, señaló que Honduras vive en un clima de asesinatos típicos del crimen organizado que incluyen el terrorismo que se ha vivido en países como México o como en el Medio Oriente donde proliferan los decapitamientos y ahora se está viendo en esta nación centroamericana.
“Eso es preocupante y nos indica que como Estado, tenemos que declararle ya, una guerra sin cuartel a los narcotraficantes y el crimen organizado porque no creo yo que con estas incautaciones y con otras acciones que se hagan, va a mejorar la situación de inmediato, pero va a marcar la pauta para que en el futuro no miren a Honduras como un país donde se puede hacer negocio del narcotráfico”, argumentó.
Álvarez consideró que el incremento de la vorágine de la criminalidad en Honduras, se debe a la falta de voluntad y liderazgo, porque cuando él fue ministro de seguridad en el gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006), se dejó un país relativamente en paz y al siguiente gobierno de Manuel Zelaya y Roberto Micheletti se le dispararon las cifras.
Añadió que durante la presente administración también estuvo al frente de la secretaría de Seguridad durante el primer año y medio cuando comenzó a reducirse un poco la tendencia. “Estoy seguro que si hubiésemos terminado los cuatro años, lo hubiéramos logrado hacer, pero hubo una diferencia, entre su servidor y el presidente de la República (Porfirio Lobo), pero hay que hacer lo necesario para que el país tenga paz y tranquilidad”, puntualizó.







