La ex Representante a la Cámara Yidis Medina admitió haber recibido ofrecimientos de dádivas por parte de funcionarios del Gobierno a cambio de su voto favorable al proyecto de reforma constitucional que permitió que Uribe aspirara a un segundo mandato presidencial en 2006.
A raíz de esas declaraciones, hechas en abril de 2008, se desató un escándalo político que aun no cesa y que es conocido en Colombia como la «yidispolítica».
La Corte Suprema de Justicia determinó que Yidis Medina sí vendió su voto para la reelección y la sentenció a pagar 47 meses de detención domiciliaria por el delito de cohecho.
Según la causa, altos funcionarios ofrecieron las dádivas, entre ellas dinero, nombramientos de allegados de congresistas (Medina y también a Teodolindo Avendaño) en cargos públicos o entrega de notarías
Pretelt y el también ministro Diego Palacio, titular de la cartera de la Protección Social, que han negado siempre las acusaciones, fueron absueltos en una investigación disciplinaria de la Procuraduría, pero el proceso penal continúa en la Fiscalía que hoy decidió acusar al embajador en Italia.
También fueron condenados en el mismo proceso los ex congresistas Teodolindo Avendaño e Iván Díaz Mateus, éste reemplazo de Medina en la Cámara, igualmente por la Corte Suprema de Justicia.
Gracias a una reforma a la Constitución aprobada por el Congreso en 2004, Uribe, elegido en 2002, optó a la reelección presidencial (2006-2010).







