«Las armas son utilizadas por los carteles para realizar actos violentos y tratar de infundir temor en las comunidades y las autoridades en México», enfatizó Goddard durante la convención de la Asociación Nacional de Fiscales, que reúne a representantes de más de 30 estados del país y que finaliza mañana.
Parte de la iniciativa es la intensa campaña que autoridades federales y estatales llevan a cabo por medio de anuncios para alertar a las personas sobre las penalidades que enfrentan si compran armas de fuego a terceros.
También se han incrementado las inspecciones de autos en los cruces fronterizos con destino a México.
«Los delitos relacionadas con el tráfico de armas, de inmigrantes indocumentados y de drogas afecta por igual a las comunidades en ambos lados de la frontera», añadió el fiscal general de Arizona.
De acuerdo con estadísticas de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), más del 90 por ciento de las armas que llegan ilegalmente a México proceden de Estados Unidos.
Por su parte, Francisco Molina, representante de la Procuraduría General de la República (PGR) de México y quien participa en la reunión, dijo que durante la lucha en contra de los carteles en este país se han confiscado más de 28.000 armas, más de 5 millones de cartuchos y más de 3.000 granadas de mano.
Los fiscales estadounidenses alabaron el trabajo que el Gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón, lleva a cabo en contra de los carteles de la droga, los cuales operan, especialmente, en la franja fronteriza.
A juicio del fiscal general de Nuevo México, Gary King, han sido de gran importancia los acuerdos de cooperación entre ambos países que permiten a las autoridades a ambos lados de la frontera compartir información de forma rápida y certera.
«Sin duda el tráfico de armas hacia el sur de la frontera es uno de los problemas más serios que enfrentamos», dijo a Efe King.
Manifestó que parte de la estrategia de combate debe seguir siendo el entrenamiento y la capacitación de oficiales y agentes estatales y federales en ambos países.
Las autoridades en México reportaron el decomiso de 42 rifles de asalto AK-47, mejor conocidos como «cuernos de chivo» y más de 160 cartuchos y diversos accesorios el pasado 20 de noviembre cuando se ejecutó una orden de verificación a un auto con placas del estado de Florida y que era conducido por una mujer.
Las armas, que tenían como destino final el estado de Sonora (México), estaban ocultas en cajas de cartón y maletas en la parte trasera del vehículo.







