Según denuncian las mujeres, cuando son contratadas se les exige una prueba de embarazo, luego, cada dos o tres meses, les repiten la misma prueba y de resultar positiva son despedidas sin justificación.
El apoderado legal, Humberto Amador, relató que en el 2008 se interpusieron varias denuncias “que están guardadas en la Fiscalía de Derechos Humanos.”
Agregó que al ver la negligencia de las autoridades, “el 24 de julio de 2009 hicimos una denuncia formal, pero hasta el día de hoy en el caso ha habido cuatro fiscales y ninguno ha tomado una decisión sobre esta situación.”
Una de las mujeres que se encontraba en el lugar, denunció que ellas son víctimas de violaciones en sus trabajos, “empujones de las supervisoras que exigen demasiado, el salario es muy poco, no pagan el decimocuarto salario, las prestaciones laborales, nos mandan a hacer las pruebas de embarazo, nos despiden y de paso, según ellos, por contrato no hay derecho a nada”, afirmó.







