La recomendación está expresa en el comunicado del fin de la Misión del FMI que estuvo en el país del 17 al 27 de mayo para realizar las discusiones correspondientes a la consulta del artículo IV para el año 2010 que el Fondo Monetario lleva a cabo con todos sus países miembros.
Asimismo sugirió que las empresas públicas sean fortalecidas financieramente, un eufemismo que en la jerga del organismo significa aumentar las tarifas de los servicios
El FMI apoyó el paquete de medidas fiscales aprobadas por la administración Lobo Sosa en marzo, y recomendó su aplicación inmediata.
El comunicado dice textualmente:
Una misión del FMI visitó Honduras del 17 al 27 de mayo para realizar las discusiones correspondientes a la consulta del artículo IV para el año 2010 que el Fondo Monetario lleva a cabo con todos sus países miembros.
La misión sostuvo reuniones con el presidente, Porfirio Lobo, el equipo económico y representantes del sector privado y de la sociedad civil, las discusiones se enfocaron en analizar las perspectivas económicas para 2010 y evaluar la estrategia de políticas macroeconómicas del Gobierno.
La misión y las autoridades coincidieron en que la crisis global que se desató a finales del 2008 como la incertidumbre política de Honduras en 2009 ha tenido un fuerte impacto en la economía y han deteriorado algún más las cuentas fiscales y externas.
Ante esta situación, hubo acuerdo que es imperativo adoptar políticas económicas correctivas para evitar un deterioro aún mayor en la posición fiscal y de balanza de pagos que retrase el retorno de un crecimiento económico sostenido.
Para el 2010 se espera una recuperación en la actividad económica cercana al 2.3 %, mientras que el Banco Central espera contener la tasa de inflación anual en un 6 %.
En el área fiscal, la Misión reconoce la importancia de la reforma tributaria efectuada en abril y recomienda agilizar la adopción de las medidas correspondientes. Dichas medidas generarán mayores ingresos tributarios y deberán ser complementadas con acciones que permitan recuperar el control del gasto público corriente, lo cual es compartido por las autoridades.
Para esto es especialmente importante contener el gasto en salarios del sector público que absorbió más del 90 por ciento de la recaudación tributaria en el 2009, así como adoptar mecanismos que permitan que los gastos en subsidios beneficien solo a los pobres.
La Misión apoya el esfuerzo de las autoridades para fortalecer las finanzas de las empresas públicas y recomienda elaborar una política integral que conduzca a la viabilidad financiera de los fondos públicos de pensiones. El objetivo principal de la estrategia fiscal del Gobierno es en el corto plazo reducir las necesidades de financiamiento del sector público para los años 2010 – 2011, y hacia el mediano plazo asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
En el área monetaria, la Misión del FMI concuerda con la proyección oficial de inflación para 2010 y recomienda que el Banco Central contenga la expansión de liquidez para así fortalecer las reservas internacionales. En el sistema financiero la prioridad debe ser continuar mejorando la supervisión bancaria para asegurar la solidez de la cartera crediticia y fortalecer la intermediación financiera.
En un horizonte más largo, la misión apoya los planes de desarrollar una agenda de reforma estructural que incluya una mayor participación del sector privado en proyectos de infraestructura para mejorar las perspectivas de mediano plazo de crecimiento económico y de reducción de la pobreza.
A su retorno a Washington, la Misión presentará su reporte al Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional el cual tendrá la oportunidad de emitir su opinión sobre el reporte y concluir la consulta en el mes de julio. El reporte podría ser publicado poco después de la reunión del Directorio Ejecutivo.







