Valerio Gutiérrez, titular de la SERNA dijo que la licitación de la energía renovable, con todos los tipos de tecnología, se está realizando dentro de los parámetros de ley. En tanto, el designado presidencial electo, Samuel Reyes, rebatió tal concepto al manifestar que mientras no exista aprobación del presupuesto 2010, no debe comprometerse el gasto y la inversión pública.
Gutiérrez aseguró que habrá un potencial pendiente de licitación de más de un mil megavatios los cuales el próximo gobierno los va a poder licitar, “nosotros lo único que estamos haciendo en este momento es adelantarnos en este proceso y poder concluir la indicación de estos contratos”, justificó.
En tanto Reyes, hizo un llamado a las autoridades que se abstengan de continuar con esas decisiones.
Señaló que “las nuevas autoridades electas, están a pocos días de tomar las riendas del Estado, así que esperamos que por lo menos hayan pláticas en esta etapa de transición”, indicó.
Igualmente dijo que se debe de pensar en el respaldo presupuestario que se debe tener y recordó que el Congreso Nacional no ha aprobado el presupuesto para el próximo ejercicio fiscal.
Una serie de contratos millonarios, a menos de 40 días para que concluya la actual administración, están siendo impulsados desde diferentes estamentos del poder, ya sea gobierno central o de otras áreas, lo que ha provocado el resquemor o dudas de varios sectores políticos, económicos y de la ciudadanía.
En el caso de los citados 250 megawatts de energía renovable que se impulsa desde la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Los 250 megawatts fueron licitados a la velocidad de la luz, ya que en menos de cinco meses se prepararon las «bases» e incluso se canceló el primer llamado, ya que muchas empresas pequeñas se quejaron porque estaba «hecha a la medida» de dos grandes empresas.
Las protestas obligaron a que las autoridades de la ENEE «partieran en dos bloques los 250 megawatts a contratar, a fin de que en los primeros participaron los grandes y en el otro bloque se subdividiera en las pequeñas empresas de energía renovadora.
La prisa por convocar a licitar los 250 megawatts sorprendió debido a que el país todavía no ha resuelto el futuro de los también 250 megawatts de energía que contrató la administración del destituido Manuel Zelaya y que tiene como fuente el carbón.







