Más que costumbres, estos rituales llevados a cabo la víspera del año, son supersticiones muy arraigadas, la mayoría de las cuales se remontan a la época colonial y que los inmigrantes también han traído consigo a los Estados Unidos.
La tradición española de comer 12 uvas por cada campanazo que marca el inicio del Año Nuevo y la petición de 12 deseos parece ser una de las más populares entre distintos países como México, Perú, Cuba, la República Dominicana y Puerto Rico.
«En México existen muchos rituales que no necesariamente reflejan las costumbres, pero si las creencias de las personas que los llevan a cabo siendo el más común la superstición de origen español de las 12 uvas con las que se piden 12 deseos al momento de iniciarse el conteo de los últimos segundos para el Año Nuevo», dijo a Efe Sergio Miranda, de la oficina de asuntos comunitarios y culturales del Consulado de México en Orlando, en el centro de Florida.
«Las festividades de Año Nuevo por lo general son fiestas muy familiares, en las que todos se reúnen para esperar el año y asistir a la Misa de Gallo, que forma parte de nuestras tradiciones católicas y es una de las más arraigadas, en las que las familias reciben el Año Nuevo en las iglesias para agradecer lo que fue el año», Señaló Miranda.
Añadió que las costumbres varían entre los mexicanos, dependiendo de la región de la que estos provengan.
«Aunque han visto en los últimos diez años la adquisición de nuevos rituales influenciados tal vez por la publicidad y los viajes al extranjero, como el pasear la maleta por las calles como augurio de viajes para el año entrante», sostuvo.
Para los puertorriqueños, los rituales de Nochevieja tienen un sentido de «fiesta y mañana gallos», explica Pedro Sánchez, de 57 años, un marino mercante que desde hace siete años reside en Florida.
«De lo que se trata es de gozar mucho en familia, pero muchos hacen cosas para espantar los malos espíritus, o para atraer buena suerte, como comerse 12 uvas y pedir 12 deseos al mismo tiempo, pero yo pienso que nada puede influir en la suerte», afirmó.
Pero si hay algo que Sánchez, al igual que la mayoría de los puertorriqueños hace en Nochevieja es comer lechón y recordar a los seres queridos que no están con ellos.
«Después de los abrazos y las lágrimas volvemos a las fiestas», dijo este padre boricua que tiene planes de comer junto a sus familiares en Virginia.
La también puertorriqueña Evelyn Adamis comentó que la reunión en familia es obligada.» Cuando llegan las doce -prosiguió- rezamos, nos abrazamos, lloramos y recordamos a los familiares y amigos que no están con nosotros y luego la celebración continúa».
Las tradiciones de Nochevieja son innumerables y extendidas a lo largo y ancho de Hispanoamérica, y entre los cubanos, explicó a Efe Nervisa González, de Miami, la tradición más arraigada es la de comer 12 uvas y pedir 12 deseos para el año que viene.
«Nosotros nos reunimos en familia a comer lechón y tomar bebidas, a recordar las cosas buenas del año anterior y cuando dan las doce de la noche, nos abrazamos, reímos y lloramos por los familiares que ya se han ido y comemos uvas para pedir 12 deseos, aunque en algunos casos extremos, hay quienes pasean un coco por toda la casa que luego tiran al medio de la calle y cuando se rompe, se lleva consigo todo lo malo», dijo.
De acuerdo con González, una de las tradiciones que poco a poco cambia debido al peligro es la de hace disparos al aire.
«Ya eso no lo hacemos, y ahora se cambiaron los tiros por cohetes y fuegos artificiales. Esa costumbre de los tiros no es recomendable porque hay quienes piensan que las balas se desintegran pero no, estas bajan y pueden terminar hirieron a alguien», abundó precavida esta madre cubana de dos hijos.
Originado en la Roma antigua, la celebración del Año Nuevo, junto a sus rituales de Nochevieja, el 31 de diciembre, seguidos por las festividades del 1 de enero, y que corresponde al día dedicado al dios romano de dos caras Janus, son de acuerdo con la peruana Diana -quien prefirió no dar su apellido- una fiesta pagana.
«En mi país se realizan muchos rituales en Nochevieja, como esperar el Año Nuevo parado en el pie derecho para que todo vaya bien, o pasear las maletas, llevar ropa interior amarilla y al revés, (contrario a España, México y Puerto Rico donde la superstición pide llevar interiores rojos) pero para mí esas son supersticiones paganas y como cristiana no participo de esas cosas y voy al culto de Año Nuevo del Pastor Nino González en la Iglesia el Calvario de Orlando», finalizó.







