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Honduras el país más afectado con la roya del cafeto según organismo especializado

Washington /Tegucigalpa – Honduras es el país de Centroamérica más afectado con la plaga de la roya del café ya que ese rubro constituye el 8.5 por ciento de su Producto Interior Bruto (PIB), según el especialista del Centro Interamericano de Políticas Alimentarias con sede en Washington, doctor Máximo Torero.
 

“El problema es bastante serio, estamos hablando de 1.5 millones de empleos directos que están en riesgo más un porcentaje muy alto de empleos indirectos”, señaló Torero al referirse a la presencia de la roya en Centroamérica

El especialista advirtió que este problema tomará entre dos y tres años para solucionarse ya que la única salida real es la sustitución de las plantas de cafeto.

“Es una situación bastante critica, Honduras es el más afectado, le sigue Nicaragua, Guatemala y también El Salvador, pero el que tiene un porcentaje más alto en el PIB, es el caso de Honduras”, agregó.

Advirtió que los gobiernos de la región y los organismos multilaterales que han comenzado a intervenir, deben actuar con mucho cuidado respecto a las políticas que piensan implementar.

Argumentó que lo que pasa es que ahorita se está escuchando mucho el concepto de que hay que tomar el problema de la roya como una oportunidad para cambiar el producto y moverse a una variedad que es más fuerte, pero que no necesariamente va a tener el acceso al mercado como lo tiene en este momento la variedad arábiga o dedicarse a otro tipo de rubro.

“Eso no es tan sencillo porque en el caso del café, se cultiva bajo ciertas características agroecológicas, zonas y suelos especiales que no necesariamente van a ser aplicables para otras variedades”, explicó el especialista.

Torero indicó que ese no es un proceso que se pueda hacer de golpe pues se trata de un asunto de tecnología y de producción donde los productores tienen que cambiar la forma en que producen para moverse a otro cultivo y en ese sentido, se tiene que tener mucho cuidado con ese tipo de políticas.

Por otro lado, los gobiernos tienen una política ahorita de implementar componentes químicos para minimizar el riesgo del problema, pero los herbicidas no van a resolver la plaga en el corto plazo, porque eso va a depender mucho de las prácticas agronómicas que sigan los productores, arguyó.

Añadió que cuando se refiere a pequeños productores no necesariamente están utilizando las mejores prácticas que permitan tener los retornos de los fungicidas y en ese sentido, se debe dar la capacitación tecnológica para poder tener el retorno.

Señaló que una de las razones que aumenta la posibilidad para que el hongo de la roya se presente, es la antigüedad de la planta y en países como Nicaragua, la mayoría de las plantas son de más de 25 años y hasta más y eso constituye un mayor riesgo.

Enumeró que otra razón que influye en la propagación de la roya es el mal uso o la programación apropiada de fertilizantes y esos son dos componentes que se pueden controlar a través de medidas preventivas.

Destacó que la gran base en la pirámide del café, son los pequeños productores quienes no necesariamente están utilizando las mejores prácticas y eso lleva a que se incremente el riesgo de la posibilidad de la transmisión que se da por el viento y por la humedad por lo que se puede expandir a lo largo de la región.

En ese sentido, Torero recomendó que hay que diferenciar dos tipos de políticas; una de mediano y largo plazo que si puede ser la oportunidad de sustituir o replantar, lo que va a durar entre dos y tres años, aunque eso es algo que se debe hacer de todas maneras porque las plantas tienen mucha antigüedad lo que incrementa el riesgo, y lo que debe ser acompañado de una capacitación para que los pequeños productores utilicen las prácticas más apropiadas y obtener los retornos.

Mientras tanto, en el corto plazo, el problema es qué hacer con los empleos que se están perdiendo y en Centroamérica hay mucho flujo migratorio de un país a otro durante la época de cosecha del café y en ese sentido, los gobiernos con el acompañamiento de los organismos multilaterales, deben diseñar programas inmediatos temporales focalizados en las actividades de mejorar las actividades de mitigación y replantación, recomendó.

Finalmente, el especialista destacó la gran importancia que tiene el café para los países de América Central cuya gran base son los pequeños productores que están en la montaña y que no están comunicados al mercado y no han tenido la asistencia técnica necesaria para poder no sólo para estar más preparados para una situación como la actual sino la capacidad para vincularse a los mercados dinámicos.

El 24 de enero pasado, Honduras se convirtió en el cuarto país centroamericano en decretar estado de emergencia fitosanitaria en el sector cafetalero a causa del avance de la enfermedad de la roya, que a esa fecha ya había provocado la pérdida de 1.5 millones de quintales del aromático y de 20 mil manzanas de cultivos.

La declaratoria fue aprobada en Consejo de Ministros, luego que las autoridades minimizaran durante varias semanas el impacto de la roya, que había afectado al 35 por ciento del parque cafetalero centroamericano. Sin embargo, el decreto no definió la cantidad de recursos que se destinan para atender la emergencia.

El presidente de la junta directiva del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé), Asterio Reyes, argumentó que las pérdidas son considerables, “Vamos a tener una baja en la producción bastante considerable que anda entre 1.3 millones y 1.5 millones de quintales de café hasta este momento”, argumentó.

La declaratoria de emergencia fitosanitaria se hizo cuando, según los caficultores, las proyecciones de producción se redujeron de 7.8 millones de quintales a 6.3 millones, y las de divisas habrían caído en unos 200 millones de dólares, considerando un precio de 150 dólares por quintal en el mercado internacional.

El jefe de Extensión Cafetalera Nacional, Francisco Castillo, advirtió que un 50 por ciento de las 200 mil manzanas de cultivo susceptibles a la roya están dañadas, es decir, 100 mil manzanas están severamente afectadas por la roya y de esa cantidad, 20 mil ya no son recuperables pues necesitan una total renovación. Las restantes 80 mil manzanas todavía se pueden recuperar una parte de la producción.

Los cafetaleros han planteado la necesidad de efectuar una inversión superior a los mil 500 millones de lempiras para revertir los daños causados por el hongo.

La roya del cafeto es una enfermedad causada por el hongo hemileia vastatrix que infecta las hojas del cafeto. La infección por este hongo ocasiona la caída prematura de las hojas y, si además, hay ataques por insectos, mala fertilización y condiciones de crecimiento deficientes, los cafetos estarán en un continuo estrés y desbalance lo que afectará negativamente la producción.

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