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Hoy inicia era de cambios en la Curia Vaticana

Tegucigalpa – El primer día de octubre marca para la Iglesia Católica un tiempo nuevo y esperanzador. No hay duda que la revolución en la Iglesia está marca por cambios que traen mejores tiempos.
 

– Según informó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, esta primera ronda de reuniones se celebrará hoy 1 de octubre, y continuará el 2 y 3; se trabajará mañana y tarde y el Papa argentino estará siempre presente.


– El grupo de ocho cardenales designados por el papa Francisco para asesorarlo estudiarán a partir de este martes 80 propuestas de reforma del gobierno central de la Iglesia.


Se trata de una Iglesia encabezada por el primer papa de América, arropado con la humildad franciscana pero con la determinación no solo de desmontar las anquilosadas estructuras eclesiales sino de ver la Iglesia universal alejada del carro del boato y lujo por doquier.

Por ello el denominado G8 de cardenales sostendrán este día la primera conversación oficial con el papa Francisco para iniciar, sin aspavientos, la necesaria reforma a la Curia.

El papa Francisco sostendrá pláticas con los ocho purpurados coordinados por el Cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga.

Un documento con centenares de páginas ha sido elaborado por el grupo de ocho prelados que coordina el Cardenal Rodríguez Maradiaga y que conducirán a la Curia Romana hacia “algo muy interesante” se ha informado oficialmente en la Santa Sede.

Al G8 se le ha llamado el Consejo de Cardenales para ayudar al papa en el gobierno de la Iglesia Universal y estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica Pastor Bonus sobre la Curia Romana.

El grupo está formado por cardenales representantes de los cinco continentes comenzando por el presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, el italiano Giuseppe Bertello.
También lo integran el arzobispo emérito de Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa; el arzobispo de Bombay, Oswald Gracias; el arzobispo de Munich, Reinhard Marx, y el arzobispo de Kinshasa, Laurent Monsengwo Pasinya.

La lista se completa con el arzobispo de Boston, Sean Patrick O’Malley, uno de los cardenales más comprometidos en la lucha contra los curas pederastas, y con los arzobispos de Sydney, George Pell, y de Tegucigalpa, Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, quien tiene la función de coordinador. El obispo albano, Marcello Semeraro, será el secretario.

Los cardenales fueron convocados por el pontífice argentino con el fin de aconsejarlo sobre la reforma de la Curia Romana, sacudida por una serie de escándalos por corrupción e intrigas. Según el portavoz del Papa, padre Federico Lombardi, el papa quiere “ante todo escuchar”, explicó.

Cardenal Rodríguez, un protagonista de los cambios


En una entrevista concedida a ACI Prensa en la Sala Pio X del Vaticano, el Cardenal Rodríguez Maradiaga aseguró que “hay bastante convergencia en las líneas y creo que van a conducir hacia algo muy interesante”.

El hondureño Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, presidente de Caritas, conocido por sus posiciones a favor de una renovación del gobierno central de la Iglesia, es uno de los más cercanos al sucesor de la silla de Pedro.

Para el Cardenal hondureño, ser coordinador del G8, de cara a la reforma de la Curia es una responsabilidad que requerirá el esfuerzo de sus siete compañeros de equipo.

Rodríguez Madariaga dijo que ya se cuentan con sendos informes de sus compañeros y que el cardenal Bertello en El Vaticano hizo lo propio.

El cardenal hondureño dijo que el papa Francisco tiene la virtud de lograr que el mundo vuelva sus ojos hacia El Vaticano pero no para apreciar escándalos sino para contemplar la esperanza.

Detalle de las reuniones de la Curia con el papa Francisco


El papa Francisco podrá reunirse a solas con cada uno de estos miembros, según lo considere oportuno, y también podrá aumentar o modificar el número de componentes de este Consejo.

Los ocho cardenales ya han realizado algunas reuniones informales para intercambiar ideas y propuestas y entregar el material recopilado de las áreas y episcopados a los que pertenecen.

En estos primeros tres días (1, 2 y 3 de octubre) se analizarán también otros documentos entregados por los jefes de los dicasterios, los ministerios que forman la Curia romana, y con quienes ya el papa Jorge Bergoglio se reunió hace algunas semanas.

Además de la reforma de la Curia, que podría incluir la eliminación o fusión de algunos de estos «ministerios», también se abordarán la estructura de la Secretaría de Estado y su poder y competencias.

Una de las propuestas que pueden llegar a concretarse es la realizada por el cardenal Francesco Coccopalmerio, quien consideró que podría nombrarse una nueva figura, la del «moderator curiae», que haría de mediador entre la Curia y el papa, reduciendo las competencias del todopoderoso cargo del secretario de Estado.

Además, los cardenales podrán aconsejar al papa en algunas cuestiones de la vida de la Iglesia, como la necesidad de mayor colegialidad o una posible reforma de la organización del Sínodo de los Obispos.

El papa ya adelantó en el vuelo de regreso de su viaje a Río de Janeiro, que el G8 también se tendrá que ocupar de cómo afrontar «en el marco de la pastoral matrimonial el tema de los divorciados que se han vuelto a casar».

Pero para que lleguen los cambios, El Vaticano asegura que tendrá que pasar bastante tiempo.
Tras las reuniones de estos días, añade la oficina de prensa del Vaticano, se celebrarán otras -aún sin fecha-, y además a los cardenales se les ha pedido «discreción» respecto a los contenidos que se pondrán sobre la mesa.

Un elevado número de propuestas y sugerencias fueron enviadas a los purpurados así como al papa por parte de las conferencias episcopales y religiosos de todo el mundo. Las propuestas fueron divididas por temas y entregadas a los asesores para ser examinadas. Entre las prioridades figura también el tema de la familia.


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