– El respeto a la vida y tener amor al prójimo fue resaltado en el Vía Crucis de este Viernes Santo.
El evento religioso arrancó desde la iglesia San Francisco, al tiempo que hizo un recorrido por las principales avenidas de Tegucigalpa, donde los feligreses colocaron las 15 estaciones para culminar en la iglesia El Calvario de Comayagüela.
En cada estación el representante de la Iglesia Católica llamó a las autoridades gubernamentales y a los hondureños en general para perseverar en el respeto a la vida y hacer que esta prevalezca.
“Por muchas veces hemos sido nosotros los que nos hemos visto cansados y saturados y a punto de explotar, de lo que vivimos y sentimos por lo que ponen los demás en nuestras espaldas”, expresó el obispo al iniciar el recorrido, en referencia a la cruz que Jesús cargó en su camino del calvario antes de ser crucificado.
“Preguntémonos si estamos viviendo con amor y fidelidad, como lo demanda Dios, o tomamos de la palabra de Dios, lo que les conviene y en ocasiones prefieren no escucharla porque no se sienten llamados a una conversión”, afirmó Pineda.
Durante la primera estación, fue resaltado el hecho de que en un momento de frustración, cualquier situación lleva a las personas a la primera caída.
En ese sentido, dijo que Dios invita a la población a seguir a Jesús en la enfermedad, la muerte y la pobreza, al tiempo de cuestionar: “en quien confiamos”.
Por lo anterior, refirió que “sigamos nosotros caminando con amor al prójimo y calidad fraterna, no seamos como algunos que a mitad del camino, desaparecen para no cumplir con su responsabilidad”.
La feligresía continuó el camino orando el padre nuestro y posteriormente entonando himnos católicos conmemorativos a la ocasión, entre los que destacó, “piedad, Señor piedad”.
Desintegración familiar
En la siguiente estación, el obispo auxiliar de Tegucigalpa destacó que “tantas mujeres en Honduras no solamente cumplen con su papel de ser madres sino también padres por la irresponsabilidad de muchos hombres”.
Asimismo, dijo que estas mujeres son el ejemplo de María, por ser “fieles y perseverantes”.
En ese sentido oró por los padres de familia para que cumplan con su papel y dirijan a sus hijos por el camino de Dios.

Evitar las acusaciones
También destacó el hecho de que la población carga a muchos hondureños con acusaciones, calumnias e insultos.
“Nos duele pensar que en nuestra Honduras hay muchos hondureños y hondureñas que lejos de ser Simón Cirineo para cargar con la cruz de sus hermanos y hermanas, son todo lo contrario, los cargan con más peso, con más dolor, con calumnias y con insultos”, subrayó.
“Queremos Señor que nos enseñes a cuidar a los hondureños y hondureñas que aman y cuidan a nuestra Honduras, porque si no cuidamos a los hondureños que aman a su prójimo, nos vamos a quedar sólo con los que quieren destruir a Honduras”, oró Pineda.
El recorrido religioso continuó destacando que “en nuestra Honduras nunca falta quien quiera desfigurar el rostro de Jesucristo en nombre de la fama y dañando la reputación de sus hermanos”.
El evento religioso permaneció acompañado por centenares de feligreses hondureños y extranjeros que disfrutaron de los actos litúrgicos que caminaron sobre las tradicionales alfombras.

Muchos buscan que el país caiga varias veces como Jesús
“Cuántas veces desde adentro y afuera de nuestro país, han querido hacer caer a nuestro pueblo, sin embargo este es un pueblo fuerte, perseverante, atípico, lleno de fe, fuerte y solidario”, dijo el obispo Pineda en una de sus intervenciones.
Añadió que “aunque alguien insista en hacer caer al pueblo hondureño o a algunos de sus hijos y sus hijas, nosotros nos vamos a levantar una y otra vez como Jesús”, agregó.
En el mismo espacio, se clamó a Dios por la fortaleza del país y por los cristianos católicos que desempeñan algún poder político, “para que se decidan a vivir en coherencia con la fe que han procesado”.
Muchos quieren despojar de la vida a los hondureños
Lamentó que en muchas ocasiones “organismos internacionales negocian con la pobreza de nuestra Honduras y esta negociación pasa por la dignidad de la mujer y el respeto a su vida, incentivándolas al aborto”.
El obispo auxiliar también pidió por las caídas de algunos líderes de la iglesia y para que éstos se levanten.
Con respecto a los diferentes acontecimientos que han ocurrido en el país como la aprobación de algunos polémicos decretos que han generado controversia en Honduras, Pineda mencionó que mucho buscan robarle la paz al país.
“Pueblo hondureño, muchos te quieren despojar de tu paz, de nuestra vida y hay un montón también que nos quieren despojar de nuestra pobreza, quitándonos el poco dinero que tenemos, nos quieren despojar hasta de nuestro país, de la unidad y de la capacidad de saber perdonar”, remarcó.
“Llévense lo que quieran, pero no se podrán llevar a Jesús, nuestra fe y el corazón de este pueblo hondureño”, declaró.
“Con el Jesús Padre en tus manos encomiendo mi espíritu”, se genera vida en el pueblo de Dios, porque “muchos creen que con quitarle la vida a alguien solucionan sus problemas, pero los hacen más grandes porque cargan su conciencia con el pecado y van directamente contra el mandamiento que dice no matarás”.
“Muchas madres con sus corazones desgarrados -Continuo- acogen en sus brazos los cuerpos de sus hijos, sacrificados por la violencia, el odio, la venganza y el vicio”.
Solo en el 2012, más de 7 mil personas perdieron la vida violentamente en Honduras, dejando una cifra de 85.5 homicidios por cada 100 mil habitantes.







