El llamado se hizo durante una oración que se realiza en la alcaldía municipal el primer miércoles de cada mes.
En ese servicio religioso, el apóstol evangélico José Inestroza, oró para los pobladores del municipio “puedan tener consciencia para cumplir con sus responsabilidades en el pago de sus impuestos, no buscar evadirlos, no buscar irse por la puerta de atrás para no pagar lo que se debe pagar porque así es que se hace capital, así es que mejoraremos nuestra capital”.
Destacó que es la primera vez en la historia de Tegucigalpa que un alcalde y su Corporación Municipal destinan el primer miércoles de cada mes “para que vengamos a hacer estas reflexiones”, y pedir para que las autoridades municipales trabajen por el bien común, con amor por la capital, con justicia y honradez.
En su intervención, el pastor Darío Peralta dijo estar complacido “por la bendición de venir a este lugar e invocar a Dios bajo el principio de la unidad, porque la capital nos compete a todos y es un compromiso de cada uno de nosotros como ciudadanos, no sólo le corresponde a la Corporación Municipal ni a los empleados de la municipalidad sino a todos nosotros como ciudadanos”.
“Como iglesia reafirmamos nuestro compromiso de apoyo porque todo lo que salga de esta corporación será de beneficio para Tegucigalpa y Comayagüela, pues de cada una de las cosas que se haga en el Distrito Central todos somos beneficiados ya que la Corporación Municipal trabaja por el bienestar de la población capitalina”, acotó.
Resaltó el libro de Efesios, que habla sobre la unidad, esa que ha logrado el alcalde y su corporación sin distinciones de ningún tipo porque hay que estar unidos en base a las necesidades de la capital, el bien de la capital será el bien de todos y la uidad es un factor importante.
Señaló que para lograr los proyectos y programas que beneficien a los capitalinos es básico que reine la unidad entre las autoridades locales, quienes deben actuar como un cuerpo a lo interno de la comuna, pero con la colaboración de los empleados independientemente de la categoría que tengan al interior de la institución, pues cada uno debe hacer lo mejor por la capital.
La Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH) y la Asociación de Pastores de Tegucigalpa (APT) tienen un convenio con la comuna para unirse en momentos en que debe establecerse proyectos de interés para la ciudad, porque “es nuestro compromiso identificarnos con las autoridades municipales y estamos aquí para ser responsables por todo lo que pueda pasar en nuestra capital”, refirió.
Los religiosos coincidieron en pedir la protección divina para los capitalinos que constantemente son acechados por la ola de violencia que afecta a la ciudad, igual que para los 350 mil pobladores que habitan en zonas vulnerables para que no tengan sufrimiento a consecuencia de los fenómenos naturales.
Por su parte, el alcalde Ricardo Álvarez relató que cuando ya descanse en la paz del Señor le gustaría ser recordado por haber hecho obras de beneficio para los más pobres, porque aunque la capital no tiene enormes problemas sí pasa por momentos difíciles, que con la ayuda de Dios serán resueltos.
Añadió que la principal motivación para ser alcalde es tratar de ayudar a los demás “y si Dios me tiene aquí hoy es por eso, porque quiere que genere el bien común, porque quiere que sea solidario, porque quiere que le ayude a los más pobres”, lo cual se logrará con el apoyo de los empleados, la iglesia y los ciudadanos.
“Yo tengo mucha fe de que las cosas van salir mejor, que vamos a lograr derrotar el mal, vencer y salir adelante”, aseveró, para luego rogar al Creador que derrame su gracia y le dé sabiduría para hacer lo mejor por la capital.







