– Desde El Vaticano, el cardenal Rodríguez pidió a los hondureños rezar para que el Espíritu Santo ilumine al más de un centenar de cardenales que iniciaron el cónclave.
– Los cardenales que elegirán al sucesor de Benedicto XVI han quedado encerrados en la capilla Sixtina, una vez que el Maestro de Ceremonias ha pronunciado la frase «Extra Omnes» (todos fuera), dando comienzo al cónclave.
La feligresía hondureña se mantiene expectante ya que el Cardenal Rodríguez tiene una participación preponderante en el cónclave para escoger el 266 Papa de la historia de la Iglesia Católica.
Rodríguez Maradiaga es arzobispo de Tegucigalpa y actualmente el presidente de Caritas Internacional, participa en su segundo cónclave ya que estuvo en 2005 cuando se eligió al Papa emérito Benedicto XVI.
El pasado 27 de octubre, el papa Benedicto XVI nombró al cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, como miembro del Pontificio Consejo Cor Unum que es parte de la Curia de la Iglesia Católica, establecida por el papa Pablo VI en 1971, cuya sede está en Roma y que significa “un solo corazón”.
Cardenales están ya en la capilla Sixtina
Los cardenales entraron en la Sixtina a las 16:30 hora local (15:30 gmt), tras reunirse un cuarto de hora antes en la cercana capilla Paulina para una oración inicial, tras la cual el purpurado que preside el rito, el cardenal Giovanni Battista Re, les recordó en latín, lengua en la que se desarrolla el ritual, que están allí para elegir al Sumo Pontífice.
Desde la capilla Paulina comenzó la procesión, que atravesó la Sala Regia para llegar hasta la colindante Sixtina.
Una cruz abrió la procesión, seguida de la Capilla Musical Pontificia, algunos prelados, los ceremonieros, el secretario del colegio cardenalicio, Lorenzo Baldisseri; el vicecamarlengo, Pier Luigi Celata, y el cardenal octogenario maltés Prosper Grech, encargado de pronunciar la última meditación antes del voto, y el Maestro de las Celebraciones Pontificia, Guido Marini.
Detrás los cardenales, en orden inverso de precedencia: primero los de la orden de los diáconos, seguidos de presbítero y de los obispos.
La procesión la cerró el purpurado Giovanni Battista Re, que es el cardenal de la orden de los obispos más antiguo, debido a que tanto el decano del colegio cardenalicio como el vicedecano, Angelo Sodano y Roger Etchegaray, no pueden entrar en el cónclave al tener más de 80 años y la normativa vaticana impide a los purpurados octogenarios votar, aunque si pueden ser elegidos.
Todos entraron recitando las letanías en la capilla Sixtina, que sigue siendo el tradicional lugar donde, bajo el fresco del «Juicio Final» de Miguel Ángel, se elegirá al sucesor del papa Ratzinger.
En el recinto están el Sustituto de la Secretaria de Estado, Angelo Becciu; el Secretario para las Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti.
También el Prefecto de la Casa Pontificia, Georg Ganswein; religiosos de la sacristía de la Sixtina, los sacerdotes que se encargarán de las confesiones de los cardenales, y el Comandante de la Guardia Suiza Pontificia, Elmar Mäder, como establece el ceremonial.

Comenzó el cónclave
Los 115 cardenales que elegirán al sucesor de Benedicto XVI han quedado encerrados en la capilla Sixtina, una vez que el Maestro de Ceremonias ha pronunciado la frase «Extra Omnes» (todos fuera), dando comienzo al cónclave.
Una vez cerradas las puertas, un eclesiástico, en esta ocasión el cardenal maltés octogenario Prosper Grech realizará una meditación sobre la elección del pontífice.
Concluida la meditación, Grech y el Maestro de Celebraciones Litúrgicas, el arzobispo Guido Marini, abandonarán también la capilla Sixtina y las puertas volverán a ser cerradas a cal y canto.
El cardenal James Harvey, último de la orden de los diáconos (el Colegio Cardenalicio está dividido en tres órdenes: obispos, presbíteros y diáconos) es el encargado del cierre y apertura, en esta ocasión y a partir de ahora cada vez que sea necesario durante el cónclave.
Una vez todos fuera, el cardenal Giovanni Battista Re, que es quien guía el cónclave, ya que el decano y el vicedecano del Colegio Cardenalicio (Angelo Sodano y Roger Etchegaray) no pueden estar en la Sixtina al ser octogenarios), preguntará si se puede ya proceder a iniciar el proceso de la elección, o si es necesario aclarar dudas sobre las normas y las modalidades establecidas en la Constitución Apostólica «Universi Dominici Gregis».
En la Sixtina cada uno de los 115 cardenales tiene en su sitial el texto de la «Universi Dominici Gregis», el «Ordo Rituum Conclavis» (el ritual del cónclave) y la liturgia de las horas.
Si, según la mayoría de los electores, nada impide que se proceda a las operaciones de la elección, se pasará inmediatamente a ello.
La «fumata» que anuncie el resultado de la votación se puede producir alrededor de las 19:30 (18:30 GMT).
En la plaza de San Pedro del Vaticano se encuentran concentradas cientos de personas, que desafían la lluvia que cae sobre la Ciudad Eterna, a la espera de conocer la «fumata».
Honduras vive la elección del nuevo Papa
Proceso Digital salió a la calle para consultar el sentir y pensar de los ciudadanos de a pie sobre la elección del Papa 266 en la historia de la Iglesia Católica.
Don Juan Almendares (79), originario de Lempira, occidente de Honduras, expresó que “esperamos que todo salga bien, que el Papa sea la persona que Dios quiera para dirigirnos en el mundo, a los feligreses. Gracia a Dios que tenemos la oportunidad que el Cardenal Andrés Rodríguez está en el cónclave, pero solo Dios sabe a quien colocará en ese lugar”.
En tanto, doña Cándida López (55) afirmó: “Que se haga la voluntad de Dios, que en ese lugar esté la sabiduría de Dios en cada uno de los cardenales. Como hondureña me siento orgullosa de que el Cardenal Rodríguez, como su eminencia y la máxima autoridad católica del país, nos represente en ese lugar”.
De su lado, Martha Gómez (60), nos escondió su felicidad por el posible papado del Cardenal hondureño. “Muy bueno que ya estén eligiendo al nuevo Papa, nosotros necesitamos una autoridad que nos represente frente a Dios, principalmente en estos momentos difíciles que toda la gente está viviendo. Que se elija el Papa que Dios tenga la voluntad y que no sea la voluntad de los hombres”, apuntó.







