Brigadas acreditadas en unos 1500 centros sanitarios públicos así como otros trabajadores de la salud se trasladarán a las zonas rurales para dar una cobertura amplia a la población infantil hondureña.
Se estima que un 95 por ciento de los infantes hondureños serán inmunizados así como personas de edad avanzada y trabajadores del agro y de la avicultura que están mayormente expuestos por la naturaleza de su trabajo. Igual serán inmunizados, prioritariamente, los enfermos cardiacos y pacientes que sufren padecimientos crónicos.
La campaña concluirá el 18 de este mes y tiene un costo de 250 millones de lempiras provenientes de recursos nacionales.







