Al contrario, agregó, «creo que la propuesta de Lobo de unir a las fuerzas democráticas hondureñas en un gran Acuerdo Nacional debe tener la oportunidad de hacerse efectiva».
Lobo que, que ganó los comicios generales celebrados el pasado 29 de noviembre, inició el lunes con diversos sectores de la sociedad el diálogo nacional que promovió durante la campaña.
El representante de la Organización de Estados Americanos (OEA) reafirmó asimismo su apoyo al Acuerdo de Tegucigalpa-San José para la solución de la crisis política en Honduras, desatada el pasado 28 de junio.
Insulza apoyó, además, las gestiones para solucionar la situación del depuesto mandatario José Manuel Zelaya, para que se permita su salida «sin condiciones» de la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra con algunos miembros de su familia desde el pasado 21 de septiembre.
La salida de Zelaya, según Insulza, servirá para restablecer la vigencia de los derechos humanos y las libertades públicas y «permitirá que el nuevo presidente asuma su cargo con un mayor reconocimiento de parte de la comunidad internacional».
El mandato de Zelaya finaliza el 27 de enero de 2010, cuando está previsto que Lobo asuma el cargo, sin embargo, la mayoría de la comunidad internacional ha rechazado reconocer los resultados por considerar que se produjeron en un marco de ruptura constitucional.







