Además, consideró «elemental» que en el siglo XXI, después de todas las dictaduras del siglo XX, «no se vuelvan a repetir este tipo de cosas» en la región.
Pidió que «la democracia se respete» y que se debatan con claridad «los procesos democráticos que se deben de seguir, cómo se puede regularizar un Gobierno legítimamente» y no en las condiciones que actualmente hay en Honduras.
Además, recordó que diez países de los doce de América del Sur «no han reconocido el Gobierno que ha surgido después de la instalación de una dictadura militar».
La postura de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) de no reconocer al Gobierno de Lobo provocó la semana pasada algunas diferencias con la Unión Europea (UE), quien invitó al mandatario hondureño a participar en la cumbre del bloque con América Latina y El Caribe (UE-ALC).
Finalmente, tras la amenaza de los presidentes de varios países latinoamericanos de no asistir a la cumbre si lo hacía Lobo, éste desistió de participar en el encuentro, que se celebrará en Madrid el próximo 19 de mayo.







