El canadiense Graeme Clark, que preside el Consejo, convocó un receso de una hora para que los grupos regionales dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA) puedan reunirse y después trabajar en el texto de la resolución.
Honduras presentó un proyecto de resolución que recoge la preocupación de los países miembros del organismo interamericano por «el enfrentamiento que los titulares de varias instituciones del Estado hondureño mantienen actualmente contra el presidente constitucional», Manuel Zelaya.
Ese enfrentamiento, reza el texto, «pone en precario la subordinación constitucional de todas las instituciones a la autoridad civil legalmente constituida, volviendo peligrosamente al pasado con respecto al debido sometimiento de la institución militar al presidente constitucional de Honduras«.
En este sentido, el embajador hondureño, Carlos Sosa, pide a la OEA, en primer lugar, que apoye «decididamente al Gobierno constitucional y democrático» de Honduras.
Por otro lado, busca que los países miembros del organismo interamericano insten a la Secretaría General de la OEA a que constituya una comisión especial para visitar Honduras con el consentimiento del Gobierno.
Esa misión tendría el fin de «reiterar ese apoyo, analizar la situación e informar al Consejo Permanente para que considere las acciones necesarias para el restablecimiento de la absoluta tranquilidad y el pleno cumplimiento de la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana».
Fuentes diplomáticas indicaron que Venezuela presentará otro proyecto alternativo, aunque el embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, no quiso entrar en detalles y únicamente afirmó que se trata de apoyar a Honduras en sus pretensiones, pero abriendo el «espacio de debate» en las negociaciones sobre una posible resolución.
El texto de Honduras se refiere específicamente al apoyo al «Gobierno constitucional y democrático». Algunos países prefieren obviar la referencia al Gobierno y dar su respaldo, en general, al proceso democrático, las instituciones y estado de derecho.
Sosa, solicitó en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente la «asistencia» de la OEA en la crisis política que vive actualmente su país.
Según dijo el embajador, el Gobierno tiene «motivos para creer que la institucionalidad democrática y el ejercicio legítimo del poder están en riesgo, están amenazados».
Honduras quiere que se aplique la Carta Democrática Interamericana con «la mejor intención de devolver a mi país la tranquilidad, la estabilidad y el imperio de las leyes y de las instituciones», mediante el envío de una misión.
La petición de Honduras fue acogida con claras palabras de apoyo por parte de los embajadores de la OEA al proceso democrático y al orden constitucional de ese país y con llamamientos al diálogo entre todos los actores dentro del marco del estado de derecho.







