La UE decidió paralizar los contactos con los gobiernos centroamericanos sobre el acuerdo el pasado mes de julio, con motivo del derrocamiento de Zelaya en junio pasado.
En su texto sobre las relaciones con América Latina aprobado hoy, los Veintisiete no hacen ninguna referencia concreta a la situación de Honduras.
Los países europeos han mantenido una cierta división sobre cómo responder a las elecciones hondureñas, ya que algunos de los países quieren un lenguaje «más duro» sobre cómo transcurrieron los comicios.
Finalmente, han limitado su postura oficial a una declaración de la Presidencia de turno sueca, que lamentó las «circunstancias anormales» en las que transcurrió la votación, pero que al mismo tiempo consideró los comicios como «un paso importante» hacia la solución de la crisis hondureña.
En el momento de la suspensión de las negociaciones del acuerdo de asociación, tanto la parte europea como la centroamericana esperaban concluirlas pronto, al estar ya consensuado más del 90 por ciento del contenido del pacto con la excepción de algunos asuntos comerciales.
La idea era firmar el documento bajo presidencia española de la UE, durante la primera mitad de 2010.
En los últimos días, algunos grupos políticos del Parlamento Europeo como Los Verdes han pedido que no se vuelva a la mesa de negociaciones al considerar que los comicios no han devuelto la normalidad democrática a Honduras.
La finalización de acuerdos de asociación con los países latinoamericanos es una de las prioridades europeas, como dejaron claro hoy los ministros en su declaración.
Junto al caso de Centroamérica, los Estados europeos apuestan por «intensificar el trabajo para retomar las negociaciones con vistas a concluir un acuerdo de asociación UE-Mercosur equilibrado y ambicioso» y por concluir un pacto comercial con la Comunidad Andina.







