Tegucigalpa – Líderes religiosos apelaron este miércoles a los hondureños celebrar la navidad compartiendo en familia, en paz y sin excederse en lo que hace daño al ser humano.
En ese sentido, el párroco de la iglesia católica Santo Domingo Savio, padre Juan Ángel López, indicó que la navidad es sencillamente el recordatorio de que Dios nos ama al grado de volverse pequeño, pero para los seres humanos la tentación es engrandecerse con categorías que no son justamente las de Dios.
“Dios se vuelve tierno, se vuelve pequeño, una persona capaz de poder ser abrazada, de
poder ser besada, lo mismo que con los miembros de nuestra familia y por lo tanto el tiempo de la navidad es de paz”, arguyó.
Lamentó que la navidad se haya vuelto una celebración mercantilista porque se ha olvidado el verdadero sentido de la festividad que es la razón de ser.
López apeló a los hondureños a ser solidarios porque eso hay que potenciarlo en el país y está bien celebrar, pero no perdiendo la noción de lo que se es y lo que se hace porque automáticamente el ser se deshumaniza.
Asimismo, lamentó que muchas personas utilicen estas fechas para excederse en la ingesta de alcohol y no solamente se provocan daño a sí mismos sino que a sus familias.
“Tenemos que aprender este es un tiempo para la cordura, para la madurez, para la reflexión y para la verdadera paz”, recalcó.
Por su parte, el pastor del Ministerio Internacional Fresca Unción, Daniel Lagos, dijo que es bueno poder celebrar este tiempo de navidad y poderle dar ese sabor especial.
Añadió que la navidad es Jesús, es el amor, el poder compartir especialmente con aquellos que lo necesitan y no debe perderse ese objetivo.
“Dios está en la tierra y sigue en la tierra, él nació, murió, pero también resucitó y es necesario en este tiempo reaccionar tal como reaccionaron los pastores, aquellos hombres sabios del oriente, hablando y respetando ese momento tan especial”, comentó.

Recalcó que este es un momento oportuno para pasar en familia, para compartir con aquellos que no tienen, dar la mano solidaria a aquellos que están pasando por una enfermedad en un hospital y sobre todo es un tiempo para adorar a Dios.
Agregó que es un tiempo para evitar el alcohol, las drogas y tantas cosas que golpean al país, para perdonar y olvidar lo malo que queda atrás y extenderse a lo que está por delante.
Indicó que Honduras requiere de familias bien establecidas y equilibradas y por eso deben recordar que el motivo de esta celebración es Jesús, “no a la violencia, no a las drogas y no al alcohol”.







