– Todo indica que sí Manuel Zelaya retorna y le da un resfrío, el presidente Lobo debe correr a aplicarle la vacuna de la gripe AH1-N1
La polémica cobró vigencia luego que 10 de los 12 países que conforman el grupo de naciones sudamericanas, UNASUR, protestó por la presencia de Lobo en la cumbre presidencial entre Europa y América Latina, prevista para mediados de mayo, en Madrid, España.
Los países de UNASUR, liderados por Hugo Chávez, acordaron en este nuevo pulso de relaciones Europa-América Latina y América Latina-Estados Unidos, utilizar a su nueva mascota en la figura de Zelaya para hacerse sentir, violentando las mismas reglas de principios de igualdad y autodeterminación de los pueblos que proclaman.
Mientras en la cumbre de la UNASUR en Argentina, daban la bienvenida al cuestionado esposo de la presidenta Kirchner como el nuevo secretario de esa instancia regional y apoyaban en forma incondicional al presidente paraguayo, Fernando Lugo, para que “reprima” a presuntos grupos armados en su contra, en Honduras trataban de imponer su “visión demócrata” reclamando a un débil presidente español, en la figura de José Luís Rodríguez Zapatero, la decisión de invitar a Lobo Sosa a la cumbre.
Zapatero, en aprietos internos, y al término de cesar en la conducción pro témpore de la presidencia de la Unión Europea, intentó persuadir al presidente Lobo de que no asistiera a la cumbre, enviando, cuando nadie lo esperaba, al delegado Juan Pablo de la Iglesia para salir del entuerto.
La oscuridad acompañó a De Laiglesia De Laiglesia llegó de noche, se mantuvo con bajo perfil durante la instalación de la Comisión de la Verdad y se fue con el mismo sigilo con el que vino, una vez que el propio presidente Lobo indicaba que para no “incomodar” a Zapatero ni al eje de los albistas al frente de la UNASUR, desistía de ir a la cumbre, en una nueva humillación de España hacia Honduras. | ![]() |
A cambio, Madrid se comprometió a recibir a Lobo con honores en el marco de una visita bilateral, así como que Honduras iba a participar de la cumbre de países entre Europa y América Central que busca firmar un tratado de asociación comercial, a punto de ser abortado, por la inflexibilidad europea de otorgar un trato justo al comercio centroamericano.
Previo a que se oficializara la visita del presidente Lobo a España, el presidente Zapatero se sumó a la campaña a favor de Zelaya, indicándole a Lobo que si el ex gobernante retornaba a Honduras antes de la cumbre en Madrid, Honduras podría participar del cónclave europeo-latinoamericano.
Según Zapatero, si ello se producía, sería un “enorme gesto” de voluntad política de Lobo que le valdría el inmediato reconocimiento. A la osadía de Zapatero se sumó el propio Hugo Chávez, quien dijo que no bastaba con el retorno de Zelaya, sino que éste debía regresar a la Presidencia de la cual vacó por violaciones a la Constitución.
El presidente Hugo Chávez, el español Zapatero y el resto de países sudamericanos quieren ensayar con su nueva mascota la posibilidad de revertir la decisión popular establecida en las urnas, mediante el voto directo, que en noviembre del año pasado votó para que Porfirio Lobo fuera el nuevo presidente de Honduras.
¿Prefiere ser leyenda?
Pero Manuel Zelaya, que prefiere ser un mito que despierte las diversas pasiones entre sus seguidores agrupados en el frente de resistencia zelayista, ha pedido un par de condiciones para regresar: impunidad y olvido y perdón.
![]() | El presidente Lobo ha indicado que Zelaya puede regresar cuando quiera, que se le dé un trato respetable y que aquí nadie sea perseguido por sus ideas, que es respetuoso de los derechos humanos y que todos los ex funcionarios zelayistas acusados en los tribunales han ingresado sin problema alguno. De hecho, todos ellos, desfilan en los tribunales en busca de medidas sustitutivas para ser escuchados en libertad pese a la gravedad de los delitos sobre los cuales se les acusa. |
El ex presidente Zelaya, un ser impredecible, ha dicho por mensajes enviados a sus emisarios en Tegucigalpa que para venir “en paz a Honduras” requiere que sea destituido el fiscal general y la corte suprema de justicia, para posteriormente demandar la disolución del Congreso Nacional, del Comisionado de los Derechos Humanos y otros órganos institucionales que le complican su “refundación” de Honduras por decreto.
Y para rematar, pide que se cree una amnistía civil para que todos los casos por los cuales es acusado en los tribunales de justicia, queden olvidados y poder navegar así con la bandera de la impunidad.
Extremos cuidados para Mel
Al respecto, el presidente Lobo dijo que esa petición de Zelaya sobre la “amnistía civil” era imposible de otorgar porque en Honduras ya no hay inmunidad y que crear un decreto especial para complacer a una persona era estar por encima del estado de derecho, sentar un mal precedente que a la larga daría al traste con la ya deteriorada institucionalidad democrática hondureña.
![]() | En círculos diplomáticos se indica que sí Manuel Zelaya regresa con todas esas garantías, Porfirio Lobo sería visto como “un líder mundial” de amplia visión y pluralismo, pero reconocen que es ilegal y difícil porque “sí algo le pasa a Zelaya en Honduras, Lobo sería visto como el peor de los gobernantes y comunidad internacional izquierdista se lanzaría con todo contra él y su administración”. |
Todo indica que sí Manuel Zelaya retorna y le da un resfrío, el presidente Lobo debe correr a aplicarle la vacuna de la gripe AH1-N1; la asesora en derechos humanos comenzar a levantar un “por cuanto” para garantizarle el acceso a la salud e instalar una comisión verificadora de que el ex gobernante goza de plenos derechos y acceso a servicios básicos como agua caliente, un spa, pijamas de seda, entre otras medidas de confort que reclaman los grupos de derechos humanos afines a Zelaya.
No obstante, en los círculos albistas y hondureños defensores de Zelaya, la duda es si éste realmente quiere retornar, al indicar que es más cómodo para él moverse entre la leyenda y el titán, a la espera de instrucciones de sus nuevos jefes, en especial Hugo Chávez, con quien se reunió la semana recién concluida en República Dominicana y de donde salió ahora su nueva petición de una “amnistía civil” para los delitos civiles no políticos por los cuales debe rendir cuentas.
Sí Zelaya retorna, tiene el desafío de comprobar que sus bases son reales y capaces de proponer cambios, liderar gestas sociales sin precedentes y ser realmente un contrapeso al poder político del bipartidismo y del partido al cual pertenece, el Liberal. Debe dejar el discurso y la arenga para ponerse a trabajar.
Sus seguidores liberales del sector popular y político en el frente de resistencia zelayista, encabezado por Rasel Tomé y otros dirigentes del Bloque Popular, en un encuentro sostenido en La Ceiba, recalcaron que mientras Zelaya no retornara al amparo de una amnistía civil que representa impunidad, ellos seguirían desconociendo el “gobierno espurio e ilegítimo” de Lobo Sosa, con quien aducen públicamente que “nunca se reunirán”, aunque en privado, el discurso tome otro giro.
Carlos H. Reyes, uno de los defensores de Zelaya, dijo que por primera vez en el país, el movimiento social popular se había unido al movimiento político liberal que lidera Rassel Tomé y Carlos Eduardo Reina, asesores de Zelaya, para ser la opción política que “haga nacer a Honduras”.










