En México operan al menos cinco grandes carteles de contrabando de drogas, así como decenas de grupos y bandas menores.
El Ministerio de Defensa mexicano ha indicado que unas 450.000 personas, en un país de unos 108 millones de habitantes, están vinculadas en distintos niveles con el negocio de las sustancias ilegales.
Entre los grupos mayores se cuentan la Familia Michoacana, que tiene su base en el oeste del país; el Cartel de Sinaloa que, según las autoridades estadounidenses es el más poderoso de México, y el Cartel de Juárez, con presencia en 17 de los 32 estados del país.
Otros dos son el Cartel de Tijuana, el más golpeado por la represión gubernamental reciente, y Los Zetas, una banda creada por ex militares de elite ahora dedicados al tráfico de cocaína.
Los periodistas de NPR, afirmó la radio, «entrevistaron a decenas de agentes policiales, oficiales militares, expertos en crimen organizado de México y Estados Unidos, y a víctimas de la guerra de las drogas».
La investigación «examinó cómo hay elementos del Ejército de México que trabajan con los sinaloenses para sacar del camino a sus rivales y controlar las lucrativas rutas de las drogas hacia Estados Unidos», añadió.
La emisora también analizó los boletines y noticias oficiales del Gobierno Federal mexicano acerca de las acciones contra las bandas criminales «que muestran que los miembros de (el cartel de) Sinaloa son blanco de esas acciones con menos frecuencia que otras bandas».
Estas conclusiones difundidas hoy constituyen la primera de dos partes de la investigación periodística realizada desde Ciudad de México y Ciudad Juárez, mientras se inicia una visita de estado del presidente mexicano, Felipe Calderón. La segunda parte será difundida mañana.
El Gobierno mexicano ha movilizado unos 45.000 soldados y policías federales para combatir con las mafias de las drogas y el presidente Calderón ha hecho de esta lucha una prioridad de su gestión, en una campaña que tiene 1.300 millones de dólares de respaldo del Ejecutivo de Estados Unidos.
«Pero en las ciudades y pueblos de todo México la historia es la misma: la lucha contra los carteles favorece al grupo de Sinaloa», según NPR.
El cabecilla visible del Cartel de Sinaloa es Joaquín «Chapo» Guzmán, considerado por la revista Forbes como uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo.
Guzmán comparte el mando de la banda con Ismael «Mayo» Zambada e Ignacio «Nacho» Coronel.







