La comunidad internacional a través de los gobiernos de Argentina y Brasil inició una operación para tratar de sacar a Manuel Zelaya de la sede diplomática brasileña en Tegucigalpa, donde se encuentra encerrado voluntariamente, y trasladarlo a México pero el operativo falló cuando Zelaya se negó a salir en calidad de asilado.
El gobierno interino ha refirmado que el ex gobernante puede dejar la embajada brasileña en calidad de asilado o abandonarla y acudir a los tribunales de justicia de Honduras para responder por más de una docena de acusaciones en el ejercicio de su cargo.
Posteriormente el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, habló de una supuesta reunión entre el presidente electo y el depuesto Zelaya en Santo Domingo pero la misma fue abortada ante la insistencia de Manuel Zelaya de no acogerse al asilo.
Hace dos días el presidente de Perú, Allan Gracía, contempló como salida que Lobo y Zelaya se reúnan al interior de la embajada de Brasilia.
Pepe Lobo ha dicho que está dispuesto a dialogar con Zelaya “donde sea” para buscar traer paz a Honduras.
Agregó que este martes se reunirá con jefes parlamentarios en procura de avanzar en el diálogo y en el cumplimiento del acuerdo Tegucigalpa – San José.
En las últimas horas, una reunión entre Micheletti y Pepe Lobo se ha centrado en la búsqueda de acuerdos para alcanzar el cumplimiento del pacto entre Zelaya y Micheletti mismo que cuenta con el aval de la OEA.
Del pacto aún queda pendiente la instalación de un gabinete de reconciliación, la creación de una Comisión de la Verdad y una amnistía política. Esta última no está contemplada en el acuerdo pero se ha convertido en una exigencia de la comunidad internacional.
Ninguno de los protagonistas centrales de las conversaciones dio declaraciones luego de su encuentro.
Lobo acudió a la cita, que se efectuó en el palacio Presidencial, en compañía del presidente del Partido Nacional y alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez.







