Tegucigalpa- De los ocho candidatos a la presidencia de la República ninguno ha orquestado un plan exclusivo para atender a los más de un millón de migrantes hondureños. La indiferencia rodea a la diáspora de catrachos que bulle día a día y que parece imparable.
– El descarrilamiento de “La Bestia” despertó del letargo a los ocho candidatos a la presidencia de Honduras.
– La activista humanitaria sor Valdette Willeman lamenta que los migrantes solo bordeen el numen de las agendas de los presidenciables.
La violencia, el desempleo y la desatención siguen marcando las vidas de los hondureños que cambian su terruño y abandonan su familia en la búsqueda de oportunidades que han pasado lejos de sus vidas, de sus hogares y de sus poblados.
Para las elecciones generales del próximo 24 de noviembre, el tema de la migración estuvo en la mesa de discusión de los presidenciables por menos de una semana, luego del accidente del tren, más conocido como “La Bestia”, el pasado 25 de agosto, en la comunidad de La Tembladera, Tabasco, México, donde fallecieron 11 hondureños.
En ese instante, los aspirantes a la presidencia dejaron oír su voz de alerta en torno a la necesidad de crear mecanismos que ayuden a que los hondureños, y principalmente los jóvenes, a que puedan quedarse en el país y continuar sus vidas al lado de sus familias.
Además de dejar atrás todo lo que lograron en Honduras, los migrantes abandonan a madres, hermanos, esposos e hijos, tratando de buscar mejoras personales y de sus familias, aunque estén conscientes que arriesgan hasta sus vidas en la travesía a la que se tienen que aventurar por territorio guatemalteco y mexicano donde el crimen organizado está al acecho.
Proceso Digital ha conocido el pensar de los candidatos presidenciales, quienes han coincidido sobre la necesidad de brindar seguridad y la creación de empleo, como los dos aspectos que garantizarían la reducción de la migración de hondureños a diferentes países y principalmente a los Estados Unidos. Pero ese pensamiento pasa por la necesidad de estructurar un programa que pueda, efectivamente, darle vida al tema y ligarlo con la realidad, alejada de los discursos políticos.El candidato del Partido Nacional, Juan Hernández, es del criterio que generando empleo y garantizando la seguridad se lograría que el joven hondureño permanezca en el país y no arriesgue su vida para llegar a la Unión Americana.
“Por eso hay que trabajar por devolver la paz a las familias hondureñas, hay que construir el camino de la esperanza y de la fe, hay que trabajar en las normativas ya encaminadas de protección a los migrantes y sus familias, hay que dinamizar la economía y construir empleos que eviten la fuga de nuestros jóvenes… comprendo que los muchachos están perdiendo hasta su libertad y se van de Honduras por esa razón o por la falta de oportunidades, hay que devolverles la sus derechos y la confianza ”, dijo el presidenciable nacionalista.
En similares términos se expresa el presidenciable del Partido Liberal, Mauricio Villeda, quien agrega que con trabajo y seguridad se motivará a la juventud a permanecer al lado de su familia y juntos salir adelante.
Por su parte, la candidata del Partido Libertad y Refundación (Libre), Xiomara Castro de Zelaya, más etérea, propuso en la asamblea de su agrupación política la creación de un “departamento 19” que se dedique a la atención de los migrantes y de los hondureños que viven en los Estados Unidos.
El candidato del Partido Anti Corrupción (PAC), Salvador Nasralla, coincidió con sus colegas y asegura que, “se necesita crear empleo para frenar la migración de miles de jóvenes hacia los Estados Unidos”.
No hay duda que todos los presidenciables lo saben, pero tampoco es indudable que no baste con el conocimiento.
El general retirado y presidenciable por el Partido Alianza Patriótica Hondureña, Romeo Vásquez Velásquez, dijo que para los migrantes pedirá un trato justo y digno en el exterior, pero también se compromete a crear empleo y brindar seguridad para lograr que menos hondureños tomen la decisión de salir del país. El ex militar no expuso como logrará influir en la vida de quienes viven extra fronteras.
El candidato de la Democracia Cristiana, Orle Aníbal Solís, apuntó que para evitar la migración fortalecerá la agricultura y la ganadería, eficientando las instituciones que prestan un servicio tanto en la producción como en el mercadeo de los productos, a las que dan servicio a la micro, mediana y pequeña empresa.
“Con lo anterior evitaríamos la migración del campo a la ciudad y la emigración de los hondureños a Estados Unidos y a otros países del mundo, porque generaríamos empleos decentes, bajo esas normas y parámetros”, señaló el democristiano.Andrés Pavón, quien representa a la izquierdista alianza UD y al FAPER, considera que la emigración es producto de la poca acción del Estado para construir y mantener las fuentes de empleo por medio de infraestructura, lo cual calificó como “bastante limitada”.
Acotó que las fuentes de empleo se pueden crear mejorando las infraestructuras de los centros educativos, la habitacional y mejorando lo que existe, reduciendo la corrupción y de esa forma evitar que la mano de obra emigre a otros países.
El candidato del Partido de Innovación y Unidad, Social Demócrata (Pinu-SD) Jorge Aguilar, expresó que en su plan de gobierno se trabaja en impulsar oportunidades, especialmente para la juventud que es el segmento que más ha emigrado y es el mayor recurso que el país está perdiendo.
“Si bien es cierto que ellos con sus remesas sostienen la economía, pero no es el esquema de desarrollo que necesitamos en el país, porque lo que han provocado es una desintegración familiar que ha tenido otras consecuencias negativas”, concluyó Aguilar.
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