Honduras vive en medio de un ambiente de zozobra colectiva desatado por la decisión del presidente Manuel Zelaya Rosales de desacatar una orden judicial que detiene una consulta política que busca instalar una constituyente y acabar o reformar la actual constitución hondureña.
Miles de ciudadanos se agrupan esta mañana en el parque Central de Tegucigalpa clamando por la paz, la libertad y la democracia, que según sus criterios, se encuentra amenazada desde la Presidencia del país.
Los militares han reiteradoque cumplirán con la legalidad y que no acatarán órdenes que irrumpan el orden constitucional.
El general Romeo Vásquez Velásquez dijo esta mañana que en caso de que la policía requiera refuerzo para mantener el orden público ellos estarán prestos a apoyarlos.
Agregó que incumplir con la legalidad es volver a la década de los 80 cuando se recibieron órdenes que les orillaron a la comisión de delitos de violación de los derechos humanos. Explicó que muchos militares aún son perseguidos por cumplir ese tipo de órdenes.
El alto jefe militar hizo el parangón entre lo que ocurrió en los años 80 con la orden presidencial para que las Fuerzas Armadas participen el domingo próximo en una consulta política organizada desde el Ejecutivo y manifestó que de incumplir con el mandato del la ley eso les acarrearía un delito que no prescribe.







