Escoto explicó que actualmente se calcula que más de un millón de hondureños viven en Estados Unidos y España y esa iniciativa se hará bajo la plataforma del programa “Educatodos” y tendrá la colaboración de los cónsules y agregados diplomáticos a fin de que el mayor número de coterráneos que son parte importante de la economía hondureña al enviar sus remesas a familiares, puedan empezar sus estudios a partir de enero de 2014.
“En los últimos años, se han convertido en una fuente de ingresos de divisas principalmente, pero que no siempre los recursos que son enviados a sus familiares en Honduras, tienen un impacto ni la consolidación económica a través de la generación o la multiplicación de los recursos ni en la inversión, principalmente en educación”, arguyó el funcionario.
Agregó que muchas de esas familias no trabajan ni tampoco estudian, por lo cual Honduras asume un alto riesgo en algún momento de la crisis económica mundial, los hondureños regresan al país y no encuentran ni los recursos económicos invertidos y tampoco el reflejo de haber invertido en la educación de sus hijos.
En ese sentido, explicó que el proyecto pretende encontrar esas familias fuera del país con sus parientes en Honduras para asegurar que al menos la inversión de las remesas tenga una incidencia en la educación y cuando a ellos les corresponda regresar, ya sea deportados o por cuenta propia, tenga herramientas educativas para sacar el mejor provecho al esfuerzo que están haciendo al trabajar fuera de Honduras.
“Ya estamos trabajando con la cancillería, quisiéramos trabajar también con Industria y Comercio y con otras entidades que emprenden el emprendedurismo local y que también acompañan a los jóvenes en su proceso educativo”, acotó.
Apuntó que al proyecto se le ha denominado “Estudiando como si estoy en Honduras”, aunque después puede cambiar el nombre del programa una vez iniciado.
Agregó que los beneficiarios serían hondureños que no han concluido su educación básica o educación media que viven fuera del país, para lo cual se buscará la colaboración de embajadores, cónsules y agregados que se desempeñan en las ciudades donde están dispersos los migrantes.
Asimismo, informó que el próximo 29 de octubre se cumplirán los 200 días de clases, y se pretende llegar a los 215 al finalizar el año académico. “Celebremos el día de la independencia de la tiranía, de los que tenían secuestrados el sistema educativo”, acotó.
Por su parte, la vicecanciller y directora del Despacho Presidencial, Diana Valladares, añadió que a través de la cancillería en la unidad de asuntos consulares se podrá hacer el contactos con los migrantes hondureños a fin de que culminen sus estudios con el proyecto bachillerato en línea.







