Tegucigalpa – Autoridades del Gabinete Económico de Honduras se reunieron este martes con una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) para evaluar el comportamiento de la economía y revisar el programa económico aprobado en julio.
La reunión, que ha sido privada y se ha celebrado en la sede del Banco Central, en Tegucigalpa, fue confirmada por la ministra de Finanzas, Rocío Tábora, y Gabinete Económico, sin precisar más detalles.
La visita de los enviado por el FMI empezó el lunes con una reunión con empresario de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), cuyo presidente, Jorge Faraj, destacó la importancia de «la gobernanza».
Además, la separación de los poderes del Estado, el combate frontal contra la corrupción y «el despilfarro de los recursos del pueblo para atender una economía estable y sostenible».
Faraj también planteó a la delegación del organismo multilateral «la necesidad de aliviar el bolsillo de los hondureños».
«Expresamos a los representantes del FMI el daño que está sufriendo la población por la falta de generación de empleo y la desaceleración económica», subrayó el líder empresarial.
Señaló también que el pueblo hondureño «no aguanta más cargas impositivas» y sugirió un aumento del Impuesto Sobre Renta en el sentido de que «venga a beneficiar a las personas que menos ganan».
La CCIC también resaltó la necesidad de que haya «eficiencia» en el Gobierno, con el fin de facilitar los trámites para la inversión y que agilicen las acciones para el rescate de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La delegación del FMI permanecerá unos diez días en el país y la encabeza el vicejefe de División Esteban Vesperoni.
Honduras logró en mayo un acuerdo «stand by» por dos años con el FMI, que le permitirá tener acceso a un crédito por 311 millones de dólares, y fue aprobado en julio por el directorio del organismo.
El acuerdo incluye medidas para fortalecer la gobernanza y mejorar el ambiente de negocios, indicó en mayo la delegación del FMI.
Además, apunta a mantener la estabilidad macroeconómica a través de reformas para garantizar la sostenibilidad de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), así como crear el espacio fiscal necesario para la inversión y el gasto social, manteniendo la estabilidad fiscal.







