San Pedro Sula – Un velo de misterio envuelve la muerte de una joven madre y de su hijo de apenas seis años, quienes fueron encontrados en el interior de una humilde vivienda de la aldea Casa Quemada de la Villa de Cofradía, San Pedro Sula, Cortés, norte de Honduras.
Según las autoridades, la madre y su hijo tenían unos dos o tres días de estar muertos dentro de la vivienda localizada en una zona montañosa.
Las víctimas fueron identificadas como Gabriela Alejandra Montes Pineda de 29 años de edad y su hijo Melvin Castillo Montes de seis años.
Una de las hipótesis preliminares que manejan las autoridades, es que podría tratarse de un crimen pasional ya que según pesquisas de agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), al momento del reconocimiento y levantamiento de los cadáveres, cerca de los cuerpos se encontró un pedazo de cable con el que probablemente fueron asfixiadas las víctimas.
Al parecer un individuo que pretendía a la ahora occisa sería el autor material del doble crimen, extremo que es investigado por las autoridades de la DPI.
Se conoció que el esposo de la mujer fallecida, tiene cuatro años de residir en Estados Unidos donde está indocumentado y no podrá venir a la vela y sepelio de su conyugue y su hijo.
Al matrimonio le sobrevive una niña de ocho años de edad quien se quedó sin su madre y su hermano, mientras que su padre se encuentra en Estados Unidos.
Familiares indicaron que desde hace dos días no sabían nada de la ahora occisa desde hace dos días y al no responder las llamadas fueron hasta la casa donde encontraron los dos cuerpos juntos en una cama.
Por otro lado, en la terminal de buses de la ruta 2 del sector Satélite de San Pedro Sula, fue reconocido el cadáver de Carla Matute Cabrera de 19 años de edad, ayudante de bus, quien fue muerta a disparos a manos de desconocidos.
Versiones indican que la mujer se quedó un poco más de tiempo fuera de su horario mientras cargaba su teléfono celular y fue cuando al lugar llegaron sicarios con el objetivo de matarla.
Asimismo, en la morgue del hospital Mario Catarino Rivas, las autoridades hicieron el levantamiento del cuerpo de un hombre que permanece como desconocido, luego que ingresara al centro asistencial con varias heridas de bala, pero expiró mientras era atendido.







