Tegucigalpa – La administración de Porfirio Lobo Sosa heredo no solo una crisis política y de relaciones exteriores hóstil, sino que como previamente había advertido Proceso Digital una bomba económica, caracterizada por el elevado gasto público, una exponencial deuda interna y un crecimiento negativo a causa de un entorno internacional adverso.
* Se vio obligado a aplicar un «paquetazo» para hacer frente a la gigantesca deuda acumulada y el gasto público
A lo anterior había que agregarse que debido a la crisis política el país sufrió el aislamiento de parte de los organismos financieros internacionales, que se sumaron al boicot político que sufrió el país.
Gastos superiores a los 10,000 millones de lempira no presupuestados esperaron al gobierno de Lobo Sosa para honrar las deudas asumidas mayoritariamente por la administración del ex presidente Manuel Zelaya Rosales, aunque también en menor grado hubo en los seis meses de Roberto Micheletti.
Recomponer vínculos
La primera tarea del gobierno de Lobo Sosa en materia económica fue identificar el alcance en que habían quedado las finanzas estatales y luego se lanzó a recomponer las relaciones con la comunidad financiera internacional que financian más del 20 por ciento del presupuesto general de gastos.
Obviamente liberar los préstamos mayores depedenderá que el gobierno hondureño suscriba un nuevo acuerdo con el FMI, el guardián de la ortodoxia económica mundial.
Una delegación del FMI vendrá al país en las próximas dos semanas, para revisar el comportamiento de la economía el año pasado, el estudio anual que en la jerga especializada se conoce como revisión del artículo IV, y la que servirá de base para negociar un nuevo acuerdo.
Tras la firma del acuerdo con el fondo, el país podrá acceder a los recursos represados por el BM, BID y BCIE para áreas como educación, salud, infraestructura y otros.
Paquetazo
Pero a Lobo Sosa le esperaba la ingrata tarea de ajustar los desequilibrios fiscales heredados, para lo cual debió diseñar un paquete de medidas que aprobó el Congreso Nacional en Semana Santa y que se conoce como el «Paquetazo».
Las medidas buscan recaudar 7,000 millones de lempiras anuales, aunque el actual 2010 apenas captará unos 5,000 millones de lempiras ya que todavía no entra en vigencia y vamos por el quinto mes del año.
Pero a pesar del «paquetazo» y sus recaudaciones, el mismo no bastará para corregir el gigantesco gasto público, especialmente para el pago de salarios, de ahí que el gobierno debe enfrentar el tema de cómo ahorrar dinero.
Las negociaciones con el FMI estarán encaminadas a adoptar medidas que reduzcan el gasto estatal, ya que las previas evaluaciones de los técnicos del fondo señalan que el problema de la economía hondureña es el excesivo gasto fiscal.
* Su éxito fue recomponer los vínculos con los bancos multilaterales
* Está pendiente de negociar un acuerdo con el FMI
A lo anterior había que agregarse que debido a la crisis política el país sufrió el aislamiento de parte de los organismos financieros internacionales, que se sumaron al boicot político que sufrió el país.
Gastos superiores a los 10,000 millones de lempira no presupuestados esperaron al gobierno de Lobo Sosa para honrar las deudas asumidas mayoritariamente por la administración del ex presidente Manuel Zelaya Rosales, aunque también en menor grado hubo en los seis meses de Roberto Micheletti.
Recomponer vínculos
La primera tarea del gobierno de Lobo Sosa en materia económica fue identificar el alcance en que habían quedado las finanzas estatales y luego se lanzó a recomponer las relaciones con la comunidad financiera internacional que financian más del 20 por ciento del presupuesto general de gastos.
| En ese sentido Lobo Sosa ha tenido éxito, ya que la totalidad de los organismos financieros reconocieron su administración como legítima en menos de 100 días. El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ya restablecieron los vínculos institucionales y comenzaron a desembolsar los recursos que habían congelado el 2009. | ![]() |
Obviamente liberar los préstamos mayores depedenderá que el gobierno hondureño suscriba un nuevo acuerdo con el FMI, el guardián de la ortodoxia económica mundial.
Una delegación del FMI vendrá al país en las próximas dos semanas, para revisar el comportamiento de la economía el año pasado, el estudio anual que en la jerga especializada se conoce como revisión del artículo IV, y la que servirá de base para negociar un nuevo acuerdo.
Tras la firma del acuerdo con el fondo, el país podrá acceder a los recursos represados por el BM, BID y BCIE para áreas como educación, salud, infraestructura y otros.
Paquetazo
Pero a Lobo Sosa le esperaba la ingrata tarea de ajustar los desequilibrios fiscales heredados, para lo cual debió diseñar un paquete de medidas que aprobó el Congreso Nacional en Semana Santa y que se conoce como el «Paquetazo».

Las medidas buscan recaudar 7,000 millones de lempiras anuales, aunque el actual 2010 apenas captará unos 5,000 millones de lempiras ya que todavía no entra en vigencia y vamos por el quinto mes del año.
Pero a pesar del «paquetazo» y sus recaudaciones, el mismo no bastará para corregir el gigantesco gasto público, especialmente para el pago de salarios, de ahí que el gobierno debe enfrentar el tema de cómo ahorrar dinero.
Las negociaciones con el FMI estarán encaminadas a adoptar medidas que reduzcan el gasto estatal, ya que las previas evaluaciones de los técnicos del fondo señalan que el problema de la economía hondureña es el excesivo gasto fiscal.








