spot_img
spot_imgspot_img

Obama, nuevo Tutankamón del mundo para los egipcios

El Cairo – La frase «Obama, nuevo Tutankamón del mundo» en una camiseta que se vende con motivo de la visita mañana del presidente de EEUU a Egipto resume el sentir general del país, donde se le considera la solución a los problemas de la región.
 

Durante su estancia de nueve horas la capital egipcia, Barack Obama se entrevistará con el presidente Hosni Mubarak y visitará las pirámides de Guiza y la mezquita del Sultán Hasan, pero el gran momento de la visita será su esperado discurso al mundo musulmán desde la Universidad de El Cairo.

Para el estudiante de Arqueología de esa universidad Muhamad Mutuali, la visita es una oportunidad para reforzar los lazos entre ambos países y dar una nueva imagen de EEUU a los musulmanes. «Es una ocasión para compensar la gran pérdida que causó (el ex presidente de EEUU George W.) Bush» a su país, dice.

Y para dar una buena impresión de Egipto al presidente estadounidense, se han comenzado a engalanar los alrededores de la universidad con la renovación del asfalto, la poda de árboles y la limpieza de carteles, aunque el ambiente es de total normalidad con el sempiterno atasco en las calles egipcias.

Imán, una alumna de la facultad de Documentación y Tecnologías de la Información, explica a Efe que por dentro se ha dejado la universidad «como una pieza de museo», algo que los periodistas no pueden comprobar, pues no se les permite el acceso por motivos de seguridad.

«Me honra que Obama haya elegido la Universidad de El Cairo como tribuna», confiesa Imán, quien apunta que le parece un hombre «muy diplomático, que ejecuta todo correctamente».

«Yo desconozco el contenido de su discurso -sigue la estudiante-, pero deseo que hable más del pueblo palestino, si él (Obama) desea dos Estados en uno solo o uno palestino, ¿qué prefiere él?»

Su amiga Asmaa, que al igual que Imán lleva un pañuelo en la cabeza, sólo espera que Obama diga algo beneficioso para Egipto y el mundo islámico, «que no sea una simple visita y se acabó».

El viaje del presidente de EEUU ha levantado una gran expectación entre los estudiantes, a pesar de que pocos le podrán ver cara a cara, ya que mañana la universidad cerrará, se suspenderán los exámenes finales de junio por un día y al discurso de Obama sólo podrá asistir un grupo de alumnos privilegiados.

Una fuente de los servicios de seguridad del centro, que pide el anonimato, confirma que se han reforzado las medidas, aunque a simple vista apenas se detectan cambios, porque normalmente hay varios agentes desplegados en las entradas de la universidad y numerosos policías de paisano.

A pesar de los inconvenientes que la seguridad pueda causar, la visita se ve con optimismo, «ya que es el presidente del mejor y más poderoso país del mundo, por eso es bueno que venga a Egipto, un país del tercer mundo», dice a Efe Islam Maamún, estudiante de Comercio.

Maamún opina que Obama ha elegido Egipto para pronunciar su discurso porque «juega muchos papeles en varios asuntos, especialmente en la causa palestina».

El conflicto está tan presente en la mente de todos que incluso algunos comerciantes del turístico bazar cairota de Jan al Jalili, en pleno corazón de El Cairo islámico, creen que ésa es la causa principal del descenso de turistas este año y no la crisis económica o el reciente atentado en el mercado que dejó un muerto.

«Obama debería abrir camino al comercio, no solo en Egipto, sino en todo el mundo, con una solución al conflicto de Oriente Medio», propone Hisham, un vendedor de «souvenirs» del Jan al Jalili, que reconoce que es un admirador del presidente de EEUU.

Otros vendedores, en vez de esperar a que Obama solucione conflictos, han aprovechado su visita para hacer negocio. Es el caso de Gamal Shusha que ha lanzado unas camisetas con el busto del faraón Tutankamón bordado y con el lema «Obama, nuevo Tutankamón del mundo».

«Queríamos hacer algo divertido sobre el viaje de Obama», explica Shusha, quien agrega que comenzaron a vender las camisetas esta semana y ya las han comprado treinta personas por el precio de 50 libras egipcias (unos siete euros).

«Estamos muy orgullosos de la visita», asegura Shusha.

spot_img
spot_img

Noticias recientes

spot_img
spot_imgspot_img